Ministro argentino pone en duda el móvil de la denuncia de Nisman

Tildó de "descabellado" que hubiera un móvil económico para presuntamente encubrir a terroristas.

El ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, se sumó a las críticas contra la Justicia y tildó de "descabellado" que hubiera un móvil económico para presuntamente encubrir a terroristas como señaló en su momento el fallecido fiscal Alberto Nisman en su denuncia contra la presidenta, Cristina Fernández.

A partir de la presentación judicial de Nisman, el fiscal Gerardo Pollicita solicitó el pasado viernes la imputación de Fernández, el canciller Héctor Timerman y varios colaboradores, por supuestamente haber orquestado un plan para encubrir a iraníes sospechosos de haber perpetrado un atentado contra una mutual judía en 1994.

"En la denuncia se explica una soberana estupidez en términos energéticos y económicos", dijo Kicillof a la emisora Nacional Rock, en alusión al supuesto plan de encubrimiento para poder intercambiar granos y petróleo entre Argentina e Irán.

"No se le puede comprar petróleo a Irán, porque es muy rico en azufre, que no es compatible con las necesidades de nuestro país, no nos sirve", explicó el titular de la cartera Económica.

Según Kicillof, el Gobierno argentino tampoco podía ofrecer a Irán granos porque "no le pertenecen al Estado, sino a los productores y a los comercializadores, es un negocio privado".

"Es inexplicable, descabellado. Ese no puede ser el móvil, así que para empezar, en la denuncia hay un problema conceptual", sentenció.

El funcionario criticó que Pollicita pidiese la imputación de Fernández y consideró la solicitud parte de "una maniobra de un sector del Poder Judicial".

"Yo también tengo denuncias penales en contra, tal vez me llamen y me imputen", señaló.

Para Kicillof, "en un año electoral hay una apuro por sacar causas de la galera (sombrero)" y "hay fiscales y jueces dispuestos a hacer el juego de enlodar ante la sociedad a los funcionarios del Gobierno, mas allá de que estos juicios por ahí llevan años y no se resuelven nunca, pero generan títulos de diarios".

Pollicita pidió imputar a Fernández, al canciller, Héctor Timerman, y varios colaboradores por presunto "encubrimiento por favorecimiento personal agravado" y posible "impedimento o estorbo del acto funcional e incumplimiento de los deberes de funcionario público".

La solicitud devolvió al centro de la escena política la denuncia de Nisman, que había pasado a un segundo plano por la investigación de su muerte, ocurrida en circunstancias aún no esclarecidas el pasado 18 de enero, cuatro días después de denunciar a Fernández.