Mujeres elevan su voz en la primera radio femenina independiente de Siria

Las restricciones sociales y los ideales en medio de una nación sumida en el conflicto son los temas abordados en 'JIN FM'.

Tomada de Facebook

Las mujeres llevan la voz cantante en JIN FM, la primera radio independiente femenina de Siria, donde plantan cara a las restricciones sociales y luchan por sus ideales en medio de un conflicto donde los hombres y la guerra copan el panorama informativo.

Cada día, un grupo de diez kurdas y árabes, encabezado por la fundadora del proyecto, Sherin Ibrahim, acude puntual a su cita con los oyentes en las oficinas de esta emisora local de la ciudad de Amuda, fronteriza con Turquía y en el noreste sirio.

Esa localidad está situada en la región de Al Yazira, uno de los enclaves de la autoproclamada administración autónoma kurdosiria, donde se han hecho famosas las guerrilleras kurdas que combaten contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).

Sin embargo, para Ibrahim, esta visión puede conducir a engaño.

"La gente habrá escuchado hablar de las kurdas que luchan y se han levantado en armas, pero en el otro lado del cuadro tenemos mujeres que no pueden abandonar sus hogares sin la compañía de su marido, padre o hermano, porque hay muchas restricciones sociales", dice a Efe la directora de JIN FM en una conversación por internet.

"Nosotras combatimos a los terroristas saliendo de casa", afirma Ibrahim, quien describe la zona de Amuda como una área "conservadora en lo religioso y lo tribal".

"La mujer estudia y, si la familia luego lo permite, trabajará. En ese caso, se encontrará con que no hay muchas oportunidades laborales, que casi siempre están en el sector gubernamental", detalla.

Esta situación se refleja en el ámbito de los medios de comunicación en Amuda, donde las mujeres apenas tienen presencia.

Ante este panorama, Ibrahim decidió abrir una escuela de periodismo dirigida exclusivamente a sus congéneres para paliar la ausencia de voces femeninas y creó JIN FM en octubre pasado.

Hasta ahora han salido tres promociones de alumnas, algunas de las cuales se han quedado a trabajar en la emisora, donde las edades de sus empleadas oscilan entre los 20 y los 28 años.

JIN FM funciona a diario con cuatro horas de emisión en directo en árabe y kurdo, conducidas por cuatro locutoras, y otras seis solo de música.

Su foco de atención son los asuntos sociales porque "todavía no tenemos mucha experiencia para hablar de política", reconoce Ibrahim, quien aclara que se centran, especialmente, en asuntos que afectan a la familia, no solo a las mujeres.

Otro de sus ejes son los temas de salud, debido a las enfermedades que han surgido y se han expandido por la guerra.

Durante la emisión en directo, siempre hay media hora dedicada a un invitado especial. "A veces traemos a una mujer que trabaje y que tenga hijos para ver cómo concilia el empleo fuera de casa y las tareas domésticas o a un médico que nos hable de salud", agrega Ibrahim.

A primera hora de la mañana, el equipo de JIN FM se reúne para decidir los temas que entrarán al día siguiente y después trabaja para buscar fuentes y redactar guiones antes del comienzo de la transmisión en directo al mediodía.

Por ahora la única forma de escuchar JIN FM es sintonizando la emisora en Amuda y sus alrededores, pero Ibrahim planea expandirse a otras partes del territorio sirio y emitir por internet.

La respuesta de los oyentes ha sido positiva: "A la inauguración vinieron representantes políticos y de la sociedad, estaban muy contentos con esta iniciativa", apunta Ibrahim, de 27 años e ingeniera de obras públicas de profesión.

Además, al tratarse de un lugar donde solo trabajan mujeres y no hay hombres, no han tenido problemas con los sectores más conservadores y religiosos.

"Cuando abrimos, era la primera vez que se escuchaba lo que piensa la mujer a través de su propia voz, hemos tenido una gran aceptación", reflexiona Ibrahim.

Aunque ella se crió y estudió en Alepo (noroeste), su familia es originaria de Amuda, donde regresó huyendo de la violencia y los bombardeos. Allí vive actualmente con su padre, que siempre le ha animado en este proyecto.

Ella no se considera feminista pero sí una siria "preocupada en asuntos de la mujer".

Y es que "en el plano social la mayor parte de las puertas están abiertas (en las regiones de la administración autónoma kurdosiria), pero en el individual todavía hay muchas cerradas, en particular, dentro de las familias", subraya.

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