La multimillonaria estafa a los miccosukee

Billy Cypress, el exjefe de los nativos estadounidenses, habría robado a su clan US$26 millones para gastarlos en lujos personales.

Al hablar de indígenas muchos imaginan la vida silvestre, ajena a la modernidad, la tecnología, los lujos y el materialismo occidental, pero en Estados Unidos hay una excepción. Los miccosukee, habitantes del Parque Nacional de los Everglades de Florida, tienen en los casinos una de sus principales fuentes de ingresos y entre sus miembros hay un creciente fervor por las apuestas, los carros deportivos, el dinero... Ahora, la tribu acaba de demandar ante un tribunal federal a su exjefe Billy Cypress, por supuestamente haberle hurtado a su pueblo US$26 millones y derrocharlos en lujos personales.

Como muchos otros grupos nativos de EE.UU., los miccosukee aprovechan la inmunidad soberana de sus reservas y el estatus adquirido en los años 60 como nación independiente para impedir que las autoridades federales regulen o prohíban el juego en sus territorios.

Es tradición que cada año se distribuyan entre los miembros del clan los millones de dólares procedentes de los beneficios que generan sus negocios -especialmente los casinos- y, según han manifestado asesores financieros de la tribu durante décadas, esos fondos no deberían ser gravados por el Servicio de Rentas Internas (IRS).

Pero un buen día los miccosukee empezaron a sospechar que su jefe no distribuía equitativamente el botín y en cambio cargó en tarjetas de crédito de la tribu a su nombre tres millones de dólares en viajes personales a diferentes casinos del país entre 2003 y 2005. La tribu, afectada por la crisis económica, decidió pedir al IRS una investigación contra su jefe y ahora están saliendo al sol sus desorbitadas finanzas.

En la demanda de 78 páginas, recién incluida en el sistema judicial estadounidense, se acusa a Cypress de retirar más de US$11,5 millones en cajeros automáticos de casinos de Las Vegas, entre otros lugares, y de gastar US$4 millones con una tarjeta de crédito en joyas y comidas en restaurantes durante los tres últimos años en los que estuvo al frente de la tribu (fue jefe desde 1987 hasta 2009). Además, ha sido señalado de comprar más de una decena de residencias y otros inmuebles en Florida, por un total de US$4 millones.

Pero Cypress no es el único implicado en el robo multimillonario; es la cabeza de un “enorme entramado que el pueblo no descubrió hasta 2010”, según dice la demanda. Dos asesores financieros de los miccosukee, dos abogados y una firma de inversión también han sido acusados.

Uno de los abogados es Dexter Lehtinen, esposo de la congresista republicana por Florida Ileana Ros-Lehtinen y exfiscal federal de ese estado. Lehtinen fue el principal asesor financiero de la tribu desde 1992 hasta 2010, y recibió cerca de US$50 millones por su trabajo. En 2010 la tribu prescindió de sus servicios y en noviembre lo demandó, acusándolo de negligencia al asesorarlos sobre cómo tributar los ingresos obtenidos a través del juego.

En el documento se dice también que los asesores legales cobraban en ocasiones más de US$2.000 por hora, además de “miles de dólares más en lujosos viajes personales, gastos particulares, salidas, comidas y otros beneficios personales aprobados por Cypress”.

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