Nacer con la cabeza al revés: una historia de superación

Claudio de Oliveira nació con deformidad hace 38 años en Monte Santo, Brasil.

Tomadas de se.pl/multimedia/galeria y en.geourdu.co

María José Vieira Martins tuvo un parto natural pero complicado debido a la posición en la que venía su bebé: con la cabeza al revés. Ella desconocía de la deformidad de su hijo y hasta tres horas después del nacimiento pudo verlo por lo que rompió en llanto por casi tres días.

Los médicos le aconsejaron que no lo alimentara porque el bebé tenía una respiración muy débil. Sin embargo el padre del niño se negó ante esta sugerencia, logrando salvarle la vida a su hijo quien fue bautizado como Claudio Vieira de Oliveira.

Tras sus 38 años Claudio sigue siendo ejemplo de vida. Nació con artrogriposis, la cual es una extraña condición congénita que causa contracciones permanentes en las articulaciones y fusiones en los huesos.

"Camino de lado sobre mis rodillas y tengo mis manos pegadas unidas al frente”, contó a Gibby Zobel del programa Outlook de la BBC.

Pese a sus limitaciones físicas, Claudio logró terminar sus estudios y graduarse como contador. En su vivienda cuenta con una oficina en la cual utiliza su barbilla y labios para operar el ratón del computador y su condición no le impide ver bien la pantalla.

"Los especialistas dijeron que es un caso de adaptación perceptiva visual. Muchas personas imaginan que debido a mi deformidad y la posición invertida de mi cabeza veo al revés, pero yo veo normalmente". "Si tienes la cabeza al revés el cerebro se adapta para ver correctamente", expresó.

Con el paso de los años se planteó la posibilidad de operar a su hijo para corregir las deformidades, pero se corría el riesgo de que quedara paralizado. Fue él mismo quien decidió no someterse a la operación, según informó la BBC.

"Es feliz así. Es solo un defecto físico", indicó María José. "Nunca lo he escuchado preguntarse por qué él as así”.

Claudio es un guerrero de la vida, su historia la ha compartido en distintas partes del mundo por lo que se convirtió en orador. En el año 2000 lograron convencerlo para que hablara en una iglesia de un pueblo en Brasil, y su relato de superación personal lo ha llevado a un reconocido conferencista internacional.

"Podrías mirarme y decir qué puede hacer un hombre que camina sobre sus rodillas aparte de rezar. A pesar de tener este cuerpo, que es un poco diferente, nací sin límites gracias a mi coraje y voluntad de pelear por mejores días".

Constantemente visita diferentes países en los que su vida es inspiración para otros. "Ni siquiera yo mismo lo creo. Para mí es algo nuevo, muy interesante y gratificante".

Recientemente, en una visita a Estados Unidos dictó varias charlas en una universidad, una conferencia católica internacional y un centro de rehabilitación para consumidores de drogas.

"Disfruté todos, pero lo que más destacó es el centro de tratamiento de drogas. Fue maravilloso. Todos los presentes se emocionaron mucho y estoy seguro de que pude transformar la vida de cada uno de ellos".

Su madre asegura sentirse orgullosa y transformada, "me siento muy feliz. Confieso que nunca pensé que lograría tanto. Pensé que tendría que cuidarlo hasta mi muerte, que sería dependiente de mí, pero es lo contrario. Incluso quizás soy yo la que depende de él”.