Naciones Unidas adopta medidas contra los yihadistas en Irak

La progresión de los yihadistas obligó a principios de agosto a miles de personas, en especial de las minorías cristiana y yazidí, a abandonar sus hogares.

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El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó este viernes medidas para impedir el reclutamiento y la financiación de los yihadistas en Irak, un día después de la renuncia del primer ministro iraquí saliente, Nuri al Maliki, a un tercer mandato presionado por la comunidad internacional.

En Nueva York, la ONU adoptó por unanimidad una resolución contra los yihadistas en Irak y Siria, mientras la Unión Europea (UE) garantizaba la entrega de armas a los combatientes kurdos que se enfrentan al avance de los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) en Irak. El texto aprobado, que representa la medida más concreta tomada por el Consejo de Seguridad contra los yihadistas, cumple con las disposiciones del capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas que permite recurrir a sanciones para que la medida sea aplicada, pero sin embargo no autoriza operaciones militares.

La resolución reclama el desarme y la disolución inmediata del EI, así como del Frente al Nosra en Siria y de otros grupos vinculados a Al Qaida. La progresión de los yihadistas en Irak obligó a principios de agosto a decenas de miles de personas, en especial de las minorías cristiana y yazidí, a abandonar sus hogares, tras la caída de varias ciudades próximas a la región autónoma del Kurdistán iraquí. Frente a este avance fulgurante y ante la incapacidad de las fuerzas gubernamentales para detenerlo, las presiones internas e internacionales aumentaron sobre el chiita Maliki, acusado de alimentar el caso mediante una política de sesgo confesional.

El primer ministro saliente, abandonado por sus aliados estadounidenses e iraníes, así como por políticos y dignatarios chiitas iraquíes, anunció el jueves que renunciaba a un tercer mandato y dejaba vía libre al nuevo primer ministro, Haidar al Abadi, para formar un gobierno de unidad. El presidente iraquí, Fuad Masum, había nombrado anteriormente a Abadi, del mismo bloque político que Maliki, como nuevo jefe de gobierno.Naciones Unidas calificó de "paso histórico" y Estados Unidos de "un gran paso adelante" la decisión de Maliki.

Tribus sunitas contra el EI 

Tras la marcha de Maliki, varias tribus sunitas tomaron las armas en la provincia de Al Anbar (oeste), fronteriza con Siria, contra los insurgentes del EI -también sunitas-, afirmó un jefe tribal, el jeque Abdelyabar Abu Risha. El general Ahmed Sadak, de la policía de Al Anbar, confirmó el apoyo de las fuerzas gubernamentales a estas tribus.

Los yihadistas controlan varias sectores de esta provincia desde enero. Desde el 9 de junio, el Estado Islámico controla amplios territorios al norte de Bagdad, donde proclamó, junto a las zonas bajo su control en Siria, un califato. Los yihadistas sunitas, acusados de perseguir a las minorías, de ejecuciones sumarias y de violaciones, destruyeron el viernes un lugar de culto chiita y ejecutaron públicamente a un muecín de Jalawla, según testigos y el jefe de la policía regional.

En el Kurdistán iraquí, los combatientes peshmerga kurdos intentan contener el avance yihadista. El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo el jueves que los bombardeos aéreos en apoyo de las fuerzas kurdas lograron romper el cerco de la montaña de Sinjar, en el norte de Irak, donde se habían refugiado miles de civiles que huían de los yihadistas.

Miles de personas se han instalado ahora en condiciones muy duras en campos de refugiados en el Kurdistán o en la frontera siria, con pocas esperanzas de volver pronto a casa."Posiblemente ahora estoy seguro aquí, pero perdí mi alma en esta huida", explica Juno Jalaf, un yazidí refugiado en un campo en Siria. "Por favor, ayudadnos", añade.