Naufragio de 700 personas prende las alarmas ante la inmigración en el Mediterráneo

Mientras continúan las labores de rescate de los cuerpos, Italia redobló sus peticiones a la Unión Europea para que afronte de una vez el drama de la inmigración ilegal en el Mediterráneo.

EFE

  El presidente de Italia, Sergio Matterella, llamó este lunes a la Unión Europea (UE) a evitar la indiferencia y a "no mirar hacia otro lado" ante la creciente inmigración clandestina en el mar Mediterráneo.

"Europa no puede ignorar a los cientos de miles de prófugos que abandonan sus propias casas para huir de la muerte, de las persecuciones y del hambre", dijo Mattarella ante los representantes de los parlamentos de la UE en el palacio romano del Quirinale, sede de la Jefatura del Estado.

Añadió que "los valores de paz, libertad, democracia y respeto de los derechos de las personas nos impiden permanecer indiferentes ante la tragedia que tiene lugar cotidianamente a pocas millas de los confines meridionales de Europa".

Para el jefe del Estado italiano, en la actualidad "hacer Europa" significa "saber dar respuesta eficaz a esta crisis", al lamentar que las medidas adoptadas hasta la fecha para frenar la inmigración ilegal hayan sido "totalmente insuficientes"".

"He hablado de total insuficiencia de las iniciativas realizadas hasta ahora por la comunidad internacional. Es precisa una ayuda humanitaria extraordinaria que involucre, además de a la UE, a los organismos internacionales y las agencias de Naciones Unidas para que la emergencia sea afrontada desde los países de origen", dijo.

Sus palabras se producen en momentos en los que el tema de la inmigración clandestina y sus consecuencias se encuentran en el centro del debate público en Italia.

En la madrugada del domingo un pesquero naufragó a pocas millas de las costas de Libia durante su travesía hacia las costas italianas y tras el suceso fueron recuperados 24 cadáveres y 28 personas con vida.

Este suceso ha suscitado una enorme conmoción en Italia y en la Unión Europea debido al testimonio de los supervivientes, que señalan que en la nave viajaban entre 700 y 950 personas en el momento del hundimiento, muchas de ellas encerradas en las bodegas.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha convocado para el jueves una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión en la que se estudiarán posibles medidas a adoptar para atajar este problema.

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