Naufragio en el río Yangtsé, una de las peores tragedias en China

China vivió una de las mayores tragedias en su historia. Un barco con más de 450 personas a bordo naufragó en el río más largo del país.

Operaciones de rescate en el río Yangtsé, en China. / AFP
La embarcación se llamaba Dongfangzhixing (Estrella de Oriente) y había zarpado desde Nankín, capital de la provincia oriental de Jiangsu, con rumbo a Chongqing, una de las ciudades más grandes del sureste de China.
 
Se trata de uno de los peores accidentes de medios de transporte en el país asiático, desde que en 2011 se accidentara un tren de alta velocidad cerca de la ciudad oriental de Wenzhou y dejara un saldo de 40 muertos. El naufragio, además es el peor ocurrido en el Yangtsé, donde el pasado enero se hundió un remolcador en pruebas y murieron 22 de las 25 personas a bordo. Está vez, según las estimaciones de medios chinos, los muertos podrían ser aproximadamente 400. Una cifra que superaría la del último gran desastre de Asia oriental, el hundimiento del ferri surcoreano Sewol a finales del año pasado, en el que 304 personas murieron, la mayoría de ellos estudiantes de secundaria.
 
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente chino, Xi Jinping, ordenó dedicar todos los recursos necesarios para rescatar a los pasajeros. El primer ministro, Li Keqiang, fue hasta la zona del naufragio para dar instrucciones y coordinar las operaciones de rescate.
 
Los equipos de socorro, sin embargo, sólo habían rescatado a un puñado de 14 supervivientes y recuperado cinco cadáveres del barco, que se encontraba hundido a unos 15 metros de profundidad. Entre los sobrevivientes estaba al capitán, identificado como Zhang Shunwen, y el ingeniero jefe, quienes se encuentran bajo custodia policial y han declarado que la embarcación se vio sorprendida por un “tornado”.
 
Un grupo de 140 submarinistas trabajaba ayer para intentar penetrar en el barco, pero el fuerte viento y la intensa lluvia complicaban las labores, según medios oficiales. Alrededor de 150 embarcaciones participaban también en las difíciles tareas de búsqueda y salvamento.
 
La mayoría de personas a bordo del barco eran turistas del este de China de entre 50 y 80 años y, según el periódico local Oriental Vanguard, el pasajero más joven era un bebé de tres años. Los miembros de la tripulación eran 47.
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