Nicaragüenses marchan en repudio a canal interoceánico

El aspecto más polémico de la obra es que atravesará el lago Cocibolca, la mayor reserva de agua dulce de Centroamérica, lo que según ambientalistas provocará un desastre a su ecosistema.

Archivo EFE

Miles de nicaragüenses marcharon este sábado en Juigalpa (centro) en rechazo a la construcción del canal interoceánico y para demandar que se derogue la ley de concesión a una empresa china, dijeron organizadores y periodistas.

Bajo las consignas de "No al canal", "Ortega vende patria" -en alusión al presidente nicaragüense- y "Fuera chinos" y agitando banderitas de Nicaragua, los manifestantes de distintos lugares del país que colmaron unas 12 cuadras de la carretera marcharon sin incidentes en Juigalpa, 140 km al sureste de Managua.

La que fue la marcha número 47 contra el canal fue la más numerosa de todas y habría congregado a más de 15.0000 personas según estimaron sus organizadores, pero el dato no fue contrastado por fuentes independientes al movimiento.

Diputados opositores, organismos de derechos humanos y organizaciones cívicas se sumaron a la marcha para apoyar las protestas de pobladores de comunidades que serán afectadas por la obra.

Entre los manifestantes sobresalían campesinos de comunidades alejadas y asentadas sobre la ruta del canal y que temen perder sus propiedades, algunas de ellas heredadas de sus antepasados.

Para algunos campesinos el viaje a Juigalpa dura tres días ya que deben transportarse unas ocho horas en botes y 12 horas en camión, según Nemesio Mejía, del Consejo en defensa del lago, la tierra y la soberanía nacional.

"Estamos aquí tengamos lo que tengamos que hacer, lo menos que vamos a hacer es perder nuestras tierras", declaró a la prensa Francisca Ramírez, de la comunidad de Punta Gorda, sitio de partida del proyecto en el Caribe.

El gobierno otorgó en junio de 2013 la concesión a 50 años de plazo y prorrogable por otro período igual a la firma china HKND del empresario Wang Jing, para construir el canal interoceánico que enlazará el Caribe y el Pacífico en una extensión de 178 kilómetros, tres veces más largo que el de Panamá.

En diciembre la concesionaria china inició obras auxiliares en el litoral del Pacífico y tiene previsto concluir en 2019.

La megaobra, cuyo valor estimado es de 50.000 millones de dólares, constará de subproyectos como un aeropuerto, dos puertos, una zona franca y complejos turísticos y habitacionales, entre otros.