‘Nisman pedía detención de presidenta argentina’

La revelación del periódico argentino desató la furia del Gobierno, que calificó la información como “basura pura y sistemática”.

Jorge Capitanich rompió un ejemplar del diario ‘Clarín’. / EFE

La pelea entre los Kirchner y Clarín es de vieja data. Según reportes de prensa, comenzó en marzo de 2008, cuando uno de los hombres de mayor confianza del entonces presidente Néstor Kirchner supuestamente intentó comprar el 30% de las acciones del grupo editorial. La negativa de vender habría sido la principal causa de una pelea que se hizo pública hace siete años, en medio de un grave paro agropecuario, y que hoy parece acentuarse con las revelaciones que Clarín ha hecho sobre la extraña muerte del fiscal Alberto Nisman, quien denunció a la presidenta, Cristina Fernández, por encubrimiento de terroristas.

Las contradicciones en torno a la existencia de un borrador de la denuncia de Alberto Nisman contra la presidenta, en el cual pedía que fuera detenida por encubrimiento de terroristas, han agravado el escándalo político en Argentina y ahondado las diferencias con Clarín. Para el Gobierno, es un “despropósito” pensar que el borrador estuvo en el cubo de basura de la casa del fiscal durante días.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró que la revelación de Clarín “forma parte de una burda operación de prensa con el fin de ocultar la estrategia de servicios de inteligencia que han sido desplazados (...) Es basura pura y sistemática”, reiteró el funcionario, y luego rompió varias páginas de la publicación en su comparecencia diaria ante la prensa.

La justicia confirmó que en el cubo de la basura de Nisman se encontraron borradores de la denuncia, fechados en junio pasado, en los que pedía la detención de Fernández, del canciller Héctor Timerman y del dirigente kirchnerista Andrés Larroque.