'Que no crean que el Gobierno es blandengue', dice ministro venezolano

Diálogo de El Espectador con el ministro de Comunicaciones de Venezuela, Ernesto Villegas.

La situación en Venezuela se complica con el paso de las horas. Las protestas se desataron luego de que el CNE proclamara presidente electo a Nicolás Maduro con 50,75% de los votos, contra 48,97% de Henrique Capriles, quien ante la estrecha diferencia exigió un recuento total de los votos y llamó a las protestas, que según información oficial, ya dejan siete muertos. La oposición, por su parte, acusa al gobierno del saldo trágico de las marchas. En entrevista con El Espectador, el ministro de Comunicaciones venezolano, Ernesto Villegas, aseguró que el presidente Maduro no permitirá que unos pocos dirigentes de la oposición lleven al país a la violencia.

¿Cuál es su balance de la jornada electoral?

Fue una fiesta democrática que lamentablemente está siendo empañada por una actitud inmadura e irresponsable de quienes no quieren reconocer los resultados, como es el caso del señor Capriles.

¿El gobierno va a aceptar el reconteo?

Cualquier solicitud de revisión o impugnación debe ser tramitada ante los órganos correspondientes, ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Desde el día lunes la presidenta del organismo está instando a la oposición a hacer todo por las vías legales. Esto no se canaliza a través de los medios de comunicación. Ellos hablan de tres mil denuncias de fallas registradas durante el proceso, pero no han presentado ninguna.

¿Cuando la presenten qué proceso debe seguir? ¿El gobierno reconocería cualquier resultado?

Las autoridades jurisdiccionales las revisarán y seguirán el procedimiento. En otros países como Estados Unidos, cuando Al Gore impugnó la elección de George W. Bush, se tramitó ante la autoridad competente. No hubo llamados a la intolerancia ni la agresión al adversario como hemos visto en Venezuela. Fue una noche terrible la del lunes en el país.

¿Qué pasó?

La jornada dejó muchos heridos y, hasta ahora, siete muertos. Han quemado sedes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), con ataques a los centros de diagnóstico integral, asedio y secuestro de médicos cubanos, agresiones a vecinos chavistas. Algo increíble, luego de las carantoñas y la piel de oveja que el candidato opositor se puso para enamorar a los chavistas para que votaran por él. Ahora vuelve a su cara de siempre y los chavistas volvemos a ser criminalizados y tratados como menos que carroña por parte de Capriles.

El presidente Maduro dice que hay intentos de desestabilización en el país, incluso con apoyo desde el extranjero. ¿De dónde salen dichos intentos?

Esta actitud golpista del señor Henrique Capriles revela eso, él no está apelando a las vías constitucionales ante la inconformidad, sino que está haciendo un llamado a la violencia disfrazándola de protesta cívica, está llamando a atacar las sedes del poder electoral, además llamó a una movilización en Caracas. Sus seguidores han actuado con verdadera irresponsabilidad.

¿Qué va a hacer el gobierno para evitar un estallido de violencia?

Seguimos llamando a la cordura a los opositores. Si el gobierno hubiera hecho lo mismo y no hubiera actuado con responsabilidad histórica, estaríamos en medio de una guerra civil. Nosotros no hemos caído en ningún tipo de actitud violenta, ni en recriminación ni venganza; no hemos llamado a una actitud de violencia. Pero que no confundan los señores que están promoviendo un golpe de Estado, el talante democrático con falta de carácter. Que no crean que el gobierno es blandengue. Les advertimos: no van a lanzar al país a la violencia, pues ni el gobierno ni el pueblo ni las instituciones ni mucho menos las fuerzas armadas lo van a permitir.

El gobierno reconoce que el cacerolazo de la oposición fue grande...

Bajo el nombre de cacerolazo se esconden muchas cosas y se si hubieran limitado a una cacerola no hay nada que criticar ni reprochar. Es un derecho del pueblo manifestarse, el gobierno bolivariano siempre ha respetado esas manifestaciones. Nació desde que las ollas estaban vacías en Venezuela, cuando el gobierno neoliberal de Carlos Andrés Pérez, desde entonces se hacen cacerolazos, pero ahora las ollas en Venezuela están llenas.

Ministro, pero otra cosa dicen los números que revela la prensa. Se habla de desabastecimiento, recortes y una crisis económica en los próximos meses.

Hay una política económica y social que ha permitido que mucha gente salga de la pobreza, hemos reducido sus niveles y eso ha significado el acceso al alimento barato y subsidiado, gracias a la iniciativa Mercal, a la misión Alimentación, a la creación del ministerio para la Alimentación. De manera que el venezolano hoy come mucho más y mejor que antes. Esas cacerolas no se limitan al ejercicio de la protesta, sino que se producen ataques, agresiones, llamados irresponsables. La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, ha sido sometida a un terrible asedio.

¿Qué medidas tiene contempladas el gobierno para controlar la situación?

Hacemos un llamado a que los sectores racionales de la oposición entiendan que no se trata de una actitud contra el chavismo, sino contra los venezolanos.

La diferencia de votos entre Maduro y Capriles fue realmente pequeña. ¿El chavismo va a hacer una evaluación de lo que pasó, esperaban un mejor resultado?

Claro que sí, por supuesto, esperábamos una votación más alta. Imagino que Capriles también, porque él se daba ganador, pero no obtuvo el favor de la mayoría. Habíamos aspirado a algo mejor y ya revisaremos qué pasó, viene la necesidad de discutir dentro de las fuerzas revolucionarias la nueva coyuntura histórica que se abre. Nuestro pueblo tiene demandas, hay que encontrar cauces y canales. El presidente Chávez lo decía, debemos tener la consigna de eficiencia o nada. El objetivo del gobierno es hacer la mejor gestión de gobierno para todos.

Con la situación cada vez más grave, ¿han pensado en un diálogo con la oposición?

Siempre hay diálogo en Venezuela. La mejor expresión de ello es tener un mecanismo para resolver nuestras diferencias. El voto es uno de ellos, el pueblo escoge a quienes los gobiernan, pero cuando la dirigencia opositora le da una patada a la mesa de diálogo, debe asumir el costo.

¿Qué pasa si la situación se extienda y Capriles no reconozca a Maduro?

Si el señor Capriles no reconoce al presidente, mal puede aspirar a que el gobierno lo reconozca a él como gobernador.

¿Otros gobiernos, al igual que Colombia, ha reconocido el gobierno de Maduro?

China, México, Argentina, Ecuador, Irán, Rusia, en fin muchos países. Es la conducta obvia tras un proceso electoral. En el mundo entero, sin importar la diferencia entre uno y otro candidato, no es discutible el triunfo. Si hubiera segunda vuelta en Venezuela, Maduro también había ganado: ganó por encima del 50%, pero al parecer no quieren aceptar que la izquierda pueda ganar con la mitad más uno de los votos. En la prensa de 2012, al presidente Chávez, incluso con la ventaja con que ganó, también lo acusaron de ilegítimo. Estos mismos voceros pretendieron desconocer el triunfo. Esto es una constante lamentable.

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