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hace 34 mins

“No hay gente que esté más en peligro en todo el mundo que los sirios”: ONU

Naciones Unidas lanzó un llamado desesperado por Alepo, bajo fuertes bombardeos desde el 15 de noviembre: hay que hacer algo antes de que la ciudad se convierta en un gigantesco cementerio.

Las fuerzas de Bashar al-Asad atacan los barrios de Alepo en manos de los rebeldes desde hace varios días.AFP

Desde marzo de 2011, Siria se encuentra en una guerra civil, que inició cuando ciudadanos inconformes comenzaron a protestar contra el régimen de Bashar al-Asad, presidente que lleva en el poder desde hace dieciséis años.

Alepo, la mayor ciudad y centro económico del país después de Damasco, se convirtió en la zona de concentración de la oposición siria. Aunque en 2011 se mantuvo al margen de las protestas, por el férreo control que las tropas de Al-asad ejercían, en 2012 los rebeldes lanzaron una ofensiva para expulsar a las fuerzas oficialistas y tomar el control de parte del país. Entonces, la ciudad se convirtió en un campo de batalla, clave en el conflicto sirio.

La guerra, que pronto entrará en su sexto año, ha dejado hasta el momento alrededor de 300.000 muertos y ha obligado a 12 millones de sirios a huir del país, de los cuales 5 millones se encuentran refugiados en el exterior y más 7 son desplazados internos.

En los últimos meses, el ejército de Al-asad, apoyado directamente por Rusia desde hace 14 meses, arremetió contra la Alepo, utilizando como estrategia bombardeos masivos. Hasta el momento el gobierno ha logrado recuperar aproximadamente el 40% del área que se encontraba ocupada por los rebeldes, quienes se replegaron debido al colapso de centros sanitarios, el agotamiento de víveres y el bloqueo de las vías de suministro de armas.

La polémica estrategia, a pesar de su eficiencia,  es considerada una violación a los derechos humanos. Como lo afirma Samah Hadid, directora de campaña de la oficina regional de Amnistía Internacional en Beirut: “Las fuerzas del gobierno sirio han lanzado repetidos ataques ilegítimos contra la ciudad de Alepo, demostrando una cruel indiferencia por la seguridad de la población civil que vive en zonas de la ciudad controladas por grupos armados de oposición”.

Tras la intervención del Estado en la ciudad, el 15 de noviembre, según el Observatorio de Derechos Humanos Sirio, han muerto más de 300 civiles, entre ellos 33 niños. Cincuenta fallecieron por la artillería rebelde en los barrios controlados por el gobierno. 

"Esas personas están sitiadas desde hace 150 días y no tienen los medios de sobrevivir mucho más tiempo", declaró por su parte Stephen O'Brien, responsable de las operaciones humanitarias de la ONU. "Suplicamos a los beligerantes que hagan todo lo posible para proteger a los civiles y permitir el acceso a la parte asediada del este de Alepo antes que se convierta en un gigantesco cementerio", dijo O'Brien.
 
Tras los múltiples bombardeos hacia colegios, hospitales y edificios residenciales se ha presentado una crisis humanitaria en Alepo, aproximadamente 250.000 personas se encuentran asediadas desde el mes de julio. En los últimos días 30.000 sirios han huido del este de la ciudad y están recibiendo ayuda humanitaria de la ONU.
 

¿Qué se ha hecho en búsqueda de una solución?

Según un comunicado de Amnistía Internacional, 224 organizaciones humanitarias han pedido un alto al fuego. El lunes 28 de noviembre, grupos de la oposición siria se reunieron en Ankara con representantes rusos para negociar un cese de hostilidades en Alepo. El líder rebelde Zakaria Malahify afirmó que la retirada de sus tropas no es negociable, según informa Efe. Para el mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, hacer una pausa en las hostilidades es la mayor prioridad.

El primero de diciembre, Rusia propuso a la ONU abrir corredores humanitarios para la entrada de ayuda humanitaria a la población civil asediada. Según Jan Egeland, coordinador de las Naciones Unidas para la ayuda humanitaria en Siria “Probablemente no hay gente que esté más en peligro en todo el mundo que estos civiles” afirmando que al menos 400 heridos graves necesitan una evacuación urgente.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que su país va a seguir enviando ayuda humanitaria a Alepo sin dejar de apoyar al gobierno de Al-Asad.