'No toques a mi puta'

Esa la consigna de varios franceses en contra de una ley que sancionaría con multas económicas a los clientes que recurran a los prostíbulos.

Al menos 343 académicos y personalidades de la cultura francesa publicarán un manifiesto en la revista Causeur defendiendo el derecho de “ir de putas y condenando el “sexo sin consentimiento”.

La Asamblea Nacional francesa debe decidir sobre una ley sobre la prostitución y la penalización de los clientes de las prostitutas a fines de noviembre. El proyecto es transformar una contravención en un delito en la nueva legislación.

Los firmantes se consideran “lejos de ser los frustrados, perversos o psicópatas descriptos por los partidarios de una represión oculta y disimulada en combate feminista”. Reclaman “la libertad” de disponer del cuerpo de una prostituta contra remuneración sin ser molestados. “Consideramos que cada uno tiene el derecho de vender libremente sus encantos, e incluso de amar eso. Y rechazamos que los diputados dicten normas sobre nuestros deseos y placeres”, dice el texto parcialmente adelantado por Causeur.

Entre los firmantes se encuentran académicos, escritores, periodistas y Richard Malka, uno de los abogados del ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, arrestado en mayo de 2012 en Nueva York antes de regresar a París y tras ser acusado de violar a una camarera de un hotel cinco estrellas.

Contra lo sexualmente correcto, nosotros queremos vivir como adultos”, dice el petitorio de los intelectuales. “Hoy es la prostitución, mañana la pornografía... ¿qué prohibirán pasado mañana?”, se preguntan los firmantes.

Bajo el título “No toques a mi puta. Manifiesto de 343 bastardos”, el escrito tiene el deseo de “molestar a las feministas de hoy”. Lo lidera Frédéric Beigbeder, director de la revista Lui.

El manifiesto trata de imitar el que escribió la escritora francesa Simone de Beauvoir en 1973 en la revista Le Nouvel Observateur con 343 firmas para defender el derecho al aborto.

Pero ninguno de los firmantes esta vez admite si van o no “de putas”. Lo firman simplemente por el principio defendido