Nubes negras sobre Gaza

Ihsan Adel, miembro del Observatorio de Derechos Humanos Euro-Mid, dice que tanto la incursión del ejército israelí como el bloqueo sobre Gaza son violaciones a la ley internacional.

Palestinos lloran a sus familiares en el hospital Al Shifa, en la Franja de Gaza. Más de 1.000 gazatíes han muerto bajo bombardeos de Israel. / AFP

Hablamos con Ihsan Adel, miembro del Observatorio de Derechos Humanos Euro-Mid con sede en Gaza, para indagar sobre la dramática situación humanitaria, los controvertidos blancos militares del ejército israelí, así como del futuro de la ofensiva militar, que ya deja más de 1.050 muertos en tres semanas y más de 6.000 heridos. Unos 1.725 de ellos, niños.

Reportes dicen que son más de 150.000 mil gazatís los que han abandonado sus casas durante esta operación militar. ¿A dónde están yendo? ¿Cómo es la situación?

Según nuestra información, el número de desplazados llegó a las 187 mil personas, cerca del 11% del total de la población en Gaza. 115 mil de estos evacuaron luego de que Israel informara que bombardearía sus casas por ser objetivos militares, mientras otras 72 mil personas lo hicieron luego de que sus viviendas quedaran destruidas tras la primera oleada de ataques israelíes. Actualmente la ONU y su oficina para atención de refugiados ha dispuesto una red de refugios en 70 colegios dentro de Gaza para dar techo y comida a este éxodo masivo de personas. Fue en Beit Hanun, en uno de estos colegios declarados por la ONU como centro humanitario, donde el ejército israelí llevó a cabo un ataque la semana pasada.

Hay versiones encontradas sobre este letal ataque. ¿Qué pudieron ustedes observar?

Este era un colegio que pertenecía a la red de albergues dispuestos por la ONU en el norte de Gaza. A pesar de que se le informó al ejercito israelí sobre sus coordenadas exactas, para que no fuera atacado cuatro horas antes de la operación y aunque el colegio izaba enormes banderas de la ONU, fue atacado. 15 personas murieron y 206 más resultaron heridas.

La comunidad internacional habla de crímenes de guerra por parte del ejercito israelí? ¿Cuál es su observación al respecto?

Los ataques a edificaciones civiles de manera intencionada, en contra de instalaciones de misiones humanitarias, centros religiosos, hospitales y colegios, en muchos de los casos avisando sobre el ataque tan sólo un minuto antes del mismo, son violaciones a la Convención de Ginebra (1949), no hay duda. A esto se suman asesinatos selectivos y encarcelamientos masivos de palestinos en prisiones por fuera de Gaza. Al día de hoy van 7.014 casas, 143 colegios entre públicos y privados, 15 centros de salud y 67 mezquitas destruidas desde el comienzo de la ofensiva militar israelí.

Reportes también mostraron a Hamás almacenando y operando cohetes y artillería desde edificaciones civiles en Gaza. ¿Esto también es considerado un crimen de guerra?

El Estatuto de Roma es claro al afirmar que utilizar la presencia de civiles u otros grupos o personas protegidas tácticamente en medio de operaciones militares es un crimen de guerra. De ser probado que Hamás lo ha hecho, será considerado un crimen de guerra. Pero nuestros observadores, que trabajan en el terreno, no han evidenciado algo así. El mismo Chris Gunness, vocero de Unrwa en Palestina, dijo que “no hay evidencia alguna de que había cohetes dentro del colegio en Beit Hanun antes del ataque israelí”.

¿Cuál es la situación de los miles de palestinos que han sido detenidos por el ejército israelí desde finales de junio, luego del asesinato de los tres jóvenes judíos que diera al inicio de esta nueva escalada militar en Gaza?

La gran mayoría están remitidos bajo una detención administrativa basada en órdenes ejecutivas y no judiciales, es decir, que no tienen un pliego de cargos en su contra, pero sí un “archivo privado”, el cual sólo conoce el Departamento de Inteligencia de Israel. Casi todos están en prisiones distribuidas por todo Israel, lo cual constituye una contravención a la Convención de Ginebra. Sólo algunos han sido liberados.

Crece el desabastecimiento de gasolina, electricidad y agua potable en Gaza. ¿Qué tan dramática es la situación?

En un día normal, de paz y tranquilidad en Gaza, un hospital necesita 300 litros de gasolina para operar. Hoy, debido a la falta de combustible, sólo reciben 150 litros al día. Cuatro de los hospitales más grandes en la Franja pasaron tres días enteros sin electricidad la semana pasada, poniendo a los heridos graves, al borde de la muerte. Sólo 35 de las 75 ambulancias que tiene Gaza funcionan, debido a la falta de combustible.

Por su parte, el 70% de los centros de almacenamiento de agua potable tuvieron que ser cerrados debido a los ataques. Cerca del 60% de la población no tiene agua potable para tomar. También la destrucción del sistema de desagües y desechos en Beit Lahya y Biet Hanun, al norte de Gaza, se ha convertido en una nueva preocupación sanitaria. Por último, gran parte de la población no tiene teléfono o internet debido a líneas caídas, así como por falta de electricidad. Los recortes de electricidad son de aproximadamente 12 horas al día.

Israel sostiene que siempre avisa a civiles inocentes antes de cualquier operación militar para que puedan evacuar la zona. ¿Qué tan cierto es esto?

Sí lo hicieron, particularmente al comienzo de la operación ‘Margen Protector’. Le informaban a la gente que iban a bombardear sus casas para que evacuaran, pero este tipo de acciones o avisos disminuyeron al inicio de la operación militar terrestre. Muchos civiles han recibido ataques sin recibir aviso alguno, lo cual ha elevado enormemente el número de civiles muertos. En algunos casos, cuando avisan la notificación, llega entre dos y un minutos antes del ataque. La ley internacional es clara al afirmar que los ejércitos se deben abstener de ataques que causen daño a civiles inocentes o a sus propiedades debido a fuerza militar extrema. Las acciones militares que vemos en Gaza son premeditadas, no operaciones al azar.

¿Qué es más dramático para Gaza, la reciente operación militar israelí o el prolongado bloqueo económico?

Las dos incurren en grandes violaciones de derechos humanos. Mientras la invasión militar muestra la devastación y el sufrimiento al mundo entero, haciendo imposible pensar que se siga permitiendo que ocurra, el bloqueo económico es una muerte larga y silenciosa, cortar poco a poco el acceso a alimentos básicos, medicinas y materiales de construcción para la gente por más de siete años es igual de dramático. La salida por parte y parte es entender que la guerra sólo nos aleja de la paz.
 

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