“La nueva llamada va a ser de guerra”: taxistas de Costa Rica tras protestas contra Uber

Las protestas entre los conductores y la Policía dejaron 78 taxistas detenidos, 33 carros decomisados y 119 sanciones.

AFP.

Miles de taxistas bloquearon este martes calles en los alrededores de la capital costarricense, donde se enfrentaron con la policía y causaron un caos vial en la hora de mayor movimiento de tránsito, informaron las autoridades. (Vea: ¿Por qué protestan los taxistas en Costa Rica?)

Los taxistas convocaron la manifestación para presionar al gobierno a bloquear la aplicación de servicio de transporte Uber, que a su juicio ha afectado su actividad.

El gobierno informó que en las primeras horas de la manifestación fueron detenidos 74 taxistas por bloqueos de vías de acceso a la capital.

Además, una veintena de taxis fueron decomisados por las autoridades.

En uno de los incidentes más violentos, cuatro conductores de taxi fueron detenidos por interrumpir el tránsito en una congestionada rotonda al este de San José tras un enfrentamiento con la policía, indicó el Ministerio de Seguridad Pública en un comunicado.

En el episodio resultó herido un policía identificado como Erick Chaves Sibaja. Varios noticieros de televisión mostraron imágenes del oficial con el rostro ensangrentado, mientras algunos de los taxistas también mostraban señales de heridas.

Fuerzas antimotines intervinieron en la cercanía del aeropuerto principal del país para impedir los bloqueos.

El director de la Fuerza Pública, Juan José Andrade, indicó en su cuenta de Twitter que la policía encontró clavos lanzados sobre una carretera en la ciudad oriental de Cartago, donde los conductores tuvieron dificultades para trasladarse a la capital debido a la protesta.

La movilización de los taxistas autorizados para operar en el país se produce en momentos de expansión del servicio de Uber, que incluso ofreció descuentos a los usuarios durante la protesta del martes.

Una encuesta reciente de la empresa Cid Gallup reveló que Uber ha capturado un 35% del mercado de los taxistas tradicionales, la mayoría vinculados a cooperativas.

Uber opera sin autorización del gobierno, que lo considera ilegal, aunque los taxistas reclaman que no se han tomado medidas para impedirle operar.