Obama apoya a Clinton: ¿será suficiente para derrotar a Trump?

El presidente estadounidense apoyó de manera explícita a la candidata. Sin embargo, su recorrido como mandatario podría afectar sus aspiraciones presidenciales.

Hillary Clinton y Barack Obama en un retrato de 2010. / EFE

Barack Obama dio hoy su apoyo formal a Hillary Clinton como candidata demócrata a la Casa Blanca en un avance hacia la unidad del partido, convirtiéndola en la candidata oficial de la continuidad al controversial legado del actual presidente. ¿Es esta una apuesta inteligente por parte de la candidata para una obtención de votos por encima de Trump?

Como era de esperarse, el Partido Republicano reaccionó rápidamente al anuncio del presidente con desprecio y Trump escribió en su cuenta de Twitter: "Obama acaba de apoyar a la deshonesta Hillary. ¡Él quiere cuatro años más de Obama, pero nadie más los quiere!".

El apoyo de Obama a la candidatura de Clinton podría representar tanto el empujón necesario en su carrera contra el poderoso Donald Trump, como la condena final hacia su estancamiento y la eventual obtención de los votos independientes por parte de su adversario. Obama finaliza su segundo periodo como presidente con una aprobación de alrededor del 50%, después de un periodo caracterizado por criticas ante los duraderos bloqueos políticos a nivel doméstico, la implementación de medidas altamente impopulares como la reforma sanitaria (Obamacare) y la escalada del Estado Islámico en el Oriente Medio, aunque también fuertemente aplaudido por millones de votantes a causa de la mejora de relaciones con Cuba e Irán, la creación de millones de puestos de empleo, la legalización del matrimonio igualitario a nivel nacional, o el simple hecho de ser el primer presidente afro en llegar a la Casa Blanca. Elementalmente, la victoria o la derrota de Clinton servirán como evaluación de la popularidad de Obama en su segundo periodo.

Obama ha sido altamente criticado tanto por demócratas como por republicanos por su “suavidad” al momento de toma de decisiones importantes, tanto así que existe un porcentaje considerable de seguidores de Obama en las elecciones de 2008 —época en la cual prometía “cambios importantes” y donde se declaraba a sí mismo como el candidato de la “esperanza”— que apoyan al candidato republicano Donald Trump en esta ocasión, tan solo ocho años después.

La poca efectividad de Obama al ejecutar sus más importantes iniciativas, debido a la inhabilidad del presidente de entenderse con el Congreso (de mayoría Republicana) ha alejado a algunos de sus antiguos votantes que ahora se sienten cautivados ante el estilo abrupto, dramático y promisorio de Trump. Estos individuos aseguran que una vez más se han sentido atraídos hacia la promesa del “cambio“, sin embargo, la fórmula que buscan para alcanzarlo se ha distanciado del idealismo optimista de Obama, y ha sido remplazada por una actitud más agresiva y contundente frente a los problemas que atraviesa la nación.

Por esta razón, Trump asegura que tendrá el apoyo de seguidores de Bernie Sanders, y posiblemente tiene razón. Sanders y Trump comparten un discurso de enfrentamiento al sistema y una imagen de desilusión hacia la clase política tradicional americana muy parecida en algunos aspectos, así como una actitud de acercamiento hacia la gente del común y sus necesidades. El votante independiente antisistema podría verse rechazando a la candidata por su relación con el actual presidente. Clinton podría estar personalizando la ausencia de cambios importantes en el próximo mandato.

Pese a ello, el reciente apoyo de Obama también podría representar el impulso final para asegurar la permanencia del Partido Demócrata en la Casa Blanca, especialmente si los votos afro y latino, que serán altos en estas elecciones, continúan su tendencia de apoyo a Obama, gracias a las promesas del partido de mejorar los derechos de las minorías y los inmigrantes, así como el de la población joven que ha demostrado gran admiración por el actual gobierno y su percepciones liberales.
 

 

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