Obama felicita a Al Sisi y promete trabajar con él en "intereses compartidos"

Por su parte, Al Sisi "expresó gratitud por la llamada y dio la bienvenida al apoyo estadounidense al nuevo Gobierno"

El presidente de EE.UU., Barack Obama, felicitó este martes al nuevo presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, por su llegada al poder en el país árabe y se comprometió a trabajar con él en los "intereses compartidos" por ambos países, informó la Casa Blanca.

Obama telefoneó hoy a Al Sisi "para felicitarlo por su investidura" el pasado domingo "y expresar su compromiso de trabajar juntos para impulsar los intereses compartidos de ambas partes", señaló la Casa Blanca en un comunicado.

"El presidente reiteró el continuo apoyo de Estados Unidos por las aspiraciones políticas, económicas y sociales del pueblo egipcio, y el respeto a sus derechos universales", indicó el comunicado.

Por su parte, Al Sisi "expresó gratitud por la llamada y dio la bienvenida al apoyo estadounidense al nuevo Gobierno", sostuvo la residencia presidencial.

"Los dos líderes afirmaron su compromiso con la alianza estratégica entre Estados Unidos y Egipto y acordaron mantenerse en contacto en las próximas semanas y meses", concluyó.

Al Sisi, exjefe de las Fuerzas Armadas egipcias, asumió el poder el domingo tras ganar los comicios presidenciales del pasado mayo con un 97 % de los votos, y este lunes encargó al primer ministro dimisionario, Ibrahim Mehleb, que forme un nuevo Gobierno para abordar la crisis económica, entre otros asuntos.

Su llegada al poder ha evidenciado la brecha cada vez más amplia entre los Hermanos Musulmanes y el nuevo sistema político en Egipto, iniciada después de la destitución hace casi un año del presidente islamista Mohamed Mursi por parte del Ejército, dirigido por Al Sisi.

Las relaciones entre EE.UU. y Egipto se deterioraron a raíz del golpe militar contra Mursi, la posterior represión de las protestas islamistas y la detención de la mayoría de sus líderes, que llevaron al Gobierno de Obama a congelar parte de su ayuda al Ejército egipcio.

No obstante, EE.UU. evitó calificar lo ocurrido como un golpe y se vio envuelto en el dilema de mantener los lazos con Egipto, su mayor aliado árabe, fundamental en la región por su control del canal de Suez y su peso demográfico; o evitar que se le perfilara como garante del derrocamiento de un líder democráticamente elegido, como lo era Mursi.

Temas relacionados