Obama se dirige al Congreso alentado por la economía, Cuba presente

Obama ya dio algunas ideas de sus prioridades para invertir los frutos de la recuperación económica.

Por primera vez desde que fue electo en 2008, el mandatario se enfrenta a dos Cámaras dominadas por sus adversarios del partido Republicano.Bloomberg News

Alentado por la recuperación económica, el presidente estadounidense, Barack Obama, presenta este martes sus reformas a un Congreso hostil, pero la presencia de Alan Gross, liberado por Cuba, sugiere un espacio para discutir el histórico acercamiento con La Habana.

En su tradicional discurso sobre el Estado de la Unión en el Capitolio a las 21H00 (02H00 GMT del miércoles), Obama presentará una serie de medidas que permitirán, en su opinión, que el mayor crecimiento económico en 11 años beneficie a todos los estadounidenses.

Por primera vez desde que fue electo en 2008, el mandatario se enfrenta a dos Cámaras dominadas por sus adversarios del partido Republicano, que le acusan de promover una guerra de clases al impulsar recortes impositivos a la clase media y nuevos impuestos a los ricos.

Bajo la propuesta de Obama, impuestos adicionales a las ganancias del 0,1% más rico -aquellos con ingresos superiores a dos millones de dólares- aumentaría la recaudación en un 80%.

"Los 400 contribuyentes más ricos pagaron en promedio 17% de impuestos en 2012, menos que las familias de clase media", explicó la Casa Blanca, en un adelanto del discurso presidencial.

Obama ya dio algunas ideas de sus prioridades para invertir los frutos de la recuperación económica y más impuestos a los ricos: facilitar acceso a la propiedad, mejorar el acceso a Internet de alta velocidad y la gratuidad de los "community colleges", centros universitarios de formación corta.

Pero el debate se avecina inconducente.

A pocas horas del discurso presidencial, el republicano Mitch McConnell, nuevo hombre fuerte del Senado, criticó las "desalentadoras" propuestas de Obama.

"Aumentar impuestos de quienes son exitosos no hará más exitosos a quienes tienen dificultades", dijo de su lado el senador republicano Marco Rubio, un posible contendiente a ocupar la Casa Blanca en 2016.

 - Cuba presente en el Congreso -

Un espectáculo pomposo iniciado hace un siglo, el discurso ante el Congreso del Estado de la Unión tradicionalmente se concentra sobre temas internos.

Pero la difícil lucha contra la organización Estado Islámico y el acercamiento con Cuba, que deja atrás medio siglo de enemistades entre ambos países, deberían estar a la orden del día.

Alan Gross, un contratista que estuvo preso cinco años en Cuba y fue liberado el 17 de diciembre, cuando fue anunciada la reconciliación entre ambos países, será uno de los invitados de honor del presidente y de la primera dama Michelle Obama en la ceremonia.

Tradicionalmente la Casa Blanca selecciona invitados especiales que el presidente puede destacar en su discurso como forma de poner de relieve sus políticas.

Una joven inmigrante, que se pudo regularizarse en un programa creado por Obama y cuyos padres se beneficiarán de las nuevas medidas migratorias vigentes a partir de la primavera boreal, también estará presente.

Estados Unidos y Cuba empezarán el miércoles dos días de negociaciones de alto nivel en La Habana para trazar la hoja de ruta de la normalización de lazos bilaterales y la reapertura de embajadas.

En desafío a esas medidas, Rubio tendrá como invitada a Rosa María Payá, hija de Oswaldo Payá, figura de la disidencia cubana, muerto en 2012 en un accidente automovilístico.

- "Hasta el final" -

Frente a los legisladores de la Cámara de Representantes y el Senado, así como ministros y los jueces de la Corte Suprema, Obama pasará revista a sus prioridades este martes.

Durante la ceremonia, se espera que los legisladores agiten lápices amarillos, en homenaje a las víctimas del atentado contra la revista francesa Charlie Hebdo.

Aunque se siente "un poco más relajado y un poco mejor" luego de seis años en la Casa Blanca, Obama admite que aun se impresiona por la pompa del evento.

En un video difundido el lunes, señaló claramente que seguirá impulsando su agenda legislativa, a pesar de las bajas probabilidades de ser aprobada en el Congreso: "Todo fanático deportivo sabe que hay que jugar hasta el final".

Obama vive un ligero aumento de popularidad, y al inicio de sus últimos dos años en la Casa Blanca -un periodo a menudo ironizado como el menos prolífico de los mandatarios-, ha tomado la iniciativa sobre varias de sus viejas promesas como la inmigración o el acercamiento con Cuba.

Ayudado por la economía, la mitad de la población aprueba su gestión, su mejor nota en año y medio, mientras que 44% cree que está haciendo una mala gestión.