Obama y Trump, una relación tormentosa

Este jueves el presidente de Estados Unidos y el ganador de las elecciones se reunirán para comenzar la transición. Dos viejos enemigos que deberán trabajar juntos.

Barack Obama y el vicepresidente, Joe Biden, al invitar a Donald Trump para iniciar la transición.AFP

Barack Obama y Donald Trump son dos viejos conocidos. Dos viejos enemigos que este jueves se verán las caras tras un rosario de desencuentros. La mala relación entre los dos comenzó cuando Trump encendió en 2011 una teoría según la cual Obama, primer presidente negro de la historia de Estados Unidos, no había nacido en el país sino en otra nación, “probablemente Kenia”. (Vea acá el especial ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS 2016)

Aunque las teorías conspirativas en contra del mandatario estadounidense  —impulsadas desde los sectores más radicales de la derecha— comenzaron hace años, fue Trump el que la llevó a su punto más álgido.

Desde entonces, Barack Hussein Obama —nacido el 4 de agosto de 1961 en Honolulu, isla hawaiana de Oahu, según dice en el certificado de nacimiento— y Trump tienen un enfrentamiento.

El malestar entre los dos creció meses después de publicado el certificado de nacimiento de Obama.

“El presidente Obama es el menos transparente en la historia de este país. Nunca ha sucedido nada así. Sabemos muy poco sobre nuestro presidente. Tengo el honor de haberle obligado a publicar el certificado de nacimiento completo... o lo que fuera (con énfasis en “lo que fuera”). Ahora mucha, mucha gente tiene preguntas. Preguntas muy serias. Yo ofrezco un trato al presidente, un trato que no creo que pueda rechazar, y espero que no lo haga. Si Barack Obama se sincera y ofrece su expediente universitario y sus solicitudes y documentos de pasaporte le daré a una ONG que él elija... un cheque, inmediatamente, de cinco millones de dólares”, dijo meses después.

Pero la rivalidad se tensó más durante la campaña presidencial. El candidato republicano, por ejemplo, elogió con insistencia las cualidades como dirigente del presidente ruso, Vladimir Putin, y aseguró que “es mejor líder que Obama”.

Aunque Obama nunca lo tomó en serio, el republicano llegó tan lejos que hoy tendrá que reunirse con él para acordar, en los mejores términos, cómo será la transición.

El miércoles, un día después del triunfo de Trump en las urnas, Obama dijo que “como todos los estadounidenses, quiero lo mejor para el país” y prometió una transición pacífica.

“Estamos todos en el mismo equipo. No somos republicanos o demócratas primero, sino estadounidenses primero, patriotas primero”, enfatizó Obama desde la Casa Blanca en su primera comparecencia tras las elecciones.

Según Obama, ese mismo mensaje fue el que escuchó anoche de Trump cuando habló con él para felicitarlo por su victoria y “es lo que necesita el país, un sentido de unidad, de inclusión”.

Todos queremos lo mejor para este país. Eso es lo que escuché en las declaraciones de anoche del señor Trump, lo que escuché cuando hablé con él directamente, y estoy alentado por eso. Espero que mantenga ese mismo espíritu" durante la transición y en su Presidencia”, agregó.

Pero ya los medios recuerdan una cena (se hace anualmente) con miembros de la prensaen donde Obama mostró cómo se vería la Casa Blanca si Trump llegara a ser presidente: un casino de las vegas con jacuzzi y neones...

Ayer dijo: “La Presidencia es algo más grande que cualquiera de nosotros”. Durante la contienda electoral Obama dijo en varias oportunidades que Trump no estaba preparado y no tiene el carácter para ocupar el Salón Oval.