OEA sugiere redistribuir riquezas para acabar con la pobreza en América

En una reunión de ministros y altas autoridades de Desarrollo Social que se lleva a cabo en Asunción, la organización se refirió a los altos niveles de desigualdad en el continente.

Referencia / Archivo AFP.

La III Reunión de ministros y altas autoridades de Desarrollo Social (Remdes), impulsada por la OEA, comenzó este miércoles en Asunción con la idea central de que la pobreza de América no es consecuencia de un continente sin recursos, sino que está causada por las desigualdades sociales y económicas.

Ya en la inauguración, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, señaló la necesidad de reconducir las políticas sociales y económicas para no excluir a un alto porcentaje de la población que se ve afectado por la pobreza.

"La persistencia de los altos niveles de desigualdad representa uno de los mayores desafíos al desarrollo, a la gobernabilidad democrática y a la seguridad de los países de la región", dijo Almagro.

Así, ejemplificó su exposición con las comunidades de afrodescendientes, un 30 % de la población americana, y los indígenas, un 10 %, que suman 200 millones de personas que en su mayoría se encuentran en situación de "pobreza o pobreza extrema".

Almagro alentó a los 21 países miembros de OEA reunidos en Asunción a promover políticas públicas que favorezcan la inclusión de estos grupos y de otros que, aunque no estén en situación crítica, siguen siendo vulnerables y tienen el derecho a necesidades mínimas básicas como sanidad, educación, vivienda o agua potable.

Con base en ello, hizo un llamamiento a no reducir los costos en política social ya que "un gasto que no llega ni al 1 % del PIB en las inversiones de políticas de protección social tiene un impacto significativo y contribuye definitivamente a la creación de sociedad".

Todas estas decisiones, explicó Almagro, deben ser tomadas por cada uno de los países en relación al contexto nacional y regional, pero llamó a revisar las que sean sobre temas de ajuste económico para que sean revisadas siempre primero, "buscando mantener la cohesión social y evitando resquebrajar el tejido social".

En parecidos términos se expresó en la inauguración del evento el titular de la Secretaría de Acción Social de Paraguay, Héctor Cárdenas, quien dijo que "la pobreza y la desigualdad son aún más inaceptables en un continente que no es pobre, pero sí profundamente injusto".

Cardenas instó además a no dejar que la actual recesión económica repercuta sobre las capas más vulnerables de la región, algo en lo que coincidió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), presente en el evento y que subrayó la necesidad de no perjudicar las políticas sociales como consecuencia de los recortes económicos.

Además, la directora de división de Desarrollo Social de Cepal, Laís Abramo, incidió, al igual que otros ponentes, en que "avanzar en la reducción de la pobreza implica reducir los niveles de desigualdad".

"Si hubiera una mejor distribución del ingreso, eso permitiría una reducción sustantiva de la pobreza, por eso decimos que el objetivo central del desarrollo es la igualdad", puntualizó Abramo.

También destacó que una redistribución de la riqueza, con los mismos ingresos actuales, generará un beneficio en materia de derechos, capacidades, dignidad y autonomía en las poblaciones más vulnerables y desfavorecidas.

Y concluyó haciendo hincapié en la necesidad de establecer sistemas tributarios más equitativos, luchar contra la evasión fiscal y tasar las grandes fortunas como medidas para que el flujo económico favorezca a la totalidad de la población y a la economía regional en general.

La reunión Remdes finaliza el jueves, cuando está previsto que se firmen los "Compromisos para el desarrollo social", un documento que aglutinará las principales conclusiones que se extraigan de los debates.

La reunión es la tercera edición de este encuentro americano, que se realizó previamente en Chile en 2008 y en Colombia en 2010.

Tiene su enfoque en la equidad y en la superación de las desigualdades para lograr una sociedad más inclusiva.