ONU expresa su alarma sobre el grave deterioro de la situación en Libia

La entidad expresó su angustia de que la intervención de naciones vecinas exacerbe aún más un conflicto.

EFE

 La ONU expresó este miércoles su alarma por el grave deterioro de la situación en Libia y por el peligro de que la intervención de naciones vecinas exacerbe aún más un conflicto que corre el riesgo de convertirse en una guerra civil.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió para analizar las medidas que puede adoptar ante el deterioro de la situación en Libia y el proceso democrático que ha quedado truncado tras la revuelta del 2011 que terminó con la dictadura de Muamar el Gadafi.

Hay un "peligro creciente" de que el conflicto que se desarrolla en esa nación se extienda "más allá de las fronteras libias", afirmó ante el consejo el representante especial de la ONU ante Libia, Tarek Mitri.

La situación se ha agravado desde el pasado 13 de julio a causa de los choques armados entre dos milicias rivales que luchan por el control del aeropuerto de Trípoli, en un conflicto que ha causado centenares de muertos y más de cien mil desplazados.

Los enfrentamientos armados entre grupos políticos rivales, el papel de organizaciones radicales islamistas y la debilidad de las instituciones conforman un cóctel que, según Mitri, está desatando una situación de una "gravedad sin precedentes".

En una decisión unánime, el Consejo de Seguridad aprobó una resolución en la que pide un "alto el fuego inmediato" en ese país y convoca a los grupos políticos rivales a entablaren un diálogo para garantizar el rumbo de la transición democrática.

Asimismo, la resolución amplía criterios anteriores para sancionar a los responsables de este conflicto y a quienes los apoyen, además de fortalecer el embargo de armas para evitar un deterioro mayor de la situación.

En la reunión de este miércoles quien dio las peores pinceladas del panorama fue precisamente el embajador de Libia ante la ONU, Ibrahim Dabbashi, en la única intervención pública en la sesión, además de la de Mitri.

"Personalmente siempre he excluido una guerra civil (en Libia), pero la realidad ha cambiado. Los enfrentamientos en Trípoli y en lugares aledaños son algo nuevo", afirmó Dabbashi.

Los grupos rivales en zonas como Trípoli tienen aliados en otras regiones del país. Algunos de ellos cuentan con armas pesadas que fueron acumulando durante y después de la caída de Gadafi.

La situación, advirtió, Dabbashi, "puede transformarse en una guerra civil de envergadura si no actuamos con sensatez todos".

El representante especial de la ONU, Mitri, que, después de dos años con esa misión pasará el relevo el 1 de septiembre al diplomático español Bernardino León, lamentó también que las rivalidades regionales se estén reflejando dentro de Libia.

"La sociedad libia está amenazada por fuerzas centrífugas que fomentan la desintegración", dijo en unas declaraciones a los periodistas tras presentar su informe ante el Consejo de Seguridad.

Mitri explicó que no tenía forma de confirmar versiones publicadas el lunes por The New York Times sobre posibles ataques aéreos de parte de Egipto y de los Emiratos Árabes Unidos contra grupos islamistas que luchan por el control de Trípoli.

"En caso de que se confirme, no creo ayuden mucho los ataques aéreos. Cualquier intervención extranjera es una violación a la soberanía" de Libia, afirmó el representante especial para ese país magrebí del secretario general de la ONU.

El presidente de turno del Consejo de Seguridad de la ONU, el británico Mark Lyall Grant, hablando en su calidad de representante del Reino Unido, calificó la situación como "extremadamente preocupante".

También coincidió con Mitri en que "no ayuda el hecho de que algunos países ayuden a determinadas milicias y tomen partido por alguna de las ellas".

Todo ello se desarrolla, recordó Mitri, mientras los grupos políticos libios intentan avanzar hacia la transición democrática, un proceso que se busca en medio de una debilidad de las instituciones del Estado.

"La lucha por el poder comenzó antes incluso de que las instituciones estatales estuvieran conformadas", dijo el representante especial de la ONU.

Unido a ello, añadió, entre los libios se está extendiendo una "erosión de la credibilidad" hacia sus dirigentes políticos. "Muchos libios -afirmó- son escépticos ante el proceso democrático y se sienten frustrados frente a sus élites políticas".

La solución, como pidió este miércoles el Consejo de Seguridad, es fomentar un diálogo político entre las fuerzas mayoritarias, y mandar un "mensaje inequívoco", dijo Mitri, a las partes involucradas, dentro o fuera del país. "Hay que salvaguardar la frágil transición de Libia", insistió.

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