ONU, sin conclusiones sobre uso de armas químicas en Siria

Negó que haya "evidencias concluyentes" de que alguna de las partes haya utilizado ese tipo de armamento.

Soldados de la brigada Golani participan en un ejercicio militar en los Altos del Golán, cerca de la frontera siria, Israel. /EFE
Soldados de la brigada Golani participan en un ejercicio militar en los Altos del Golán, cerca de la frontera siria, Israel. /EFE

"La comisión desea clarificar que no ha encontrado evidencias concluyentes del uso de armas químicas en Siria por alguna de las partes en conflicto. Por lo tanto, la comisión no puede hacer más comentarios al respecto en este momento", indicó el profesor brasileño Pinheiro en un comunicado.

Poco antes, la magistrada suiza Carla del Ponte, miembro de la comisión, había declarado a un medio de comunicación que esa instancia había recopilado informaciones según las cuales grupos rebeldes pueden haber usado armas químicas en el conflicto sirio.

Según Del Ponte, "disponemos de testimonios sobre la utilización de armas químicas en particular de gas sarín. No por parte del Gobierno, sino de los opositores". "Existen sospechas fuertes y concretas, pero todavía no hay pruebas incontestables", recalcó.

Asimismo, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, admitió tener “indicaciones” de que esas armas se han utilizado, pero ha añadido que no tiene información precisa sobre quién puede haberlas utilizado —el régimen, la oposición o ambos— ni en qué circunstancias. “Cualquier uso de armas químicas supone una violación del derecho internacional y un elemento de la máxima preocupación”, aseguró Rasmussen en conferencia de prensa.

Del Ponte, quien no dio más detalles sobre la información recogida hasta el momento, afirmó que la comisión todavía tiene mucho que investigar sobre el supuesto uso de gas sarín y puntualizó que los magistrados que conforman ese organismo, apoyados por un equipo de trabajo, deben profundizar en sus indagaciones, verificarlas y confirmarlas con más testimonios.

Por su parte, el portavoz de la Comandancia Suprema del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), Qasem Saadedin, dijo que esos comentarios son "meras especulaciones" y subrayó que Del Ponte "no ha mostrado ninguna prueba ni justificación que apoyen sus palabras".

Además, "la ONU no ha conseguido entrar en Siria para comprobar lo que realmente sucede", agregó, en alusión a que las autoridades de Damasco no permiten a los miembros de la comisión ingresar en el país.

"Nosotros somos quienes poseemos pruebas de que el régimen sirio utiliza armas químicas. Esas pruebas las hemos mandado a nuestros comandantes y al presidente de Estados Unidos, Barack Obama", subrayó el portavoz del ELS.

Tras los comentarios de Del Ponte, el presidente de la comisión especial creada por la ONU para investigar los crímenes perpetrados durante el conflicto sirio emitió un escueto comunicado, de tres párrafos, en el que no se refiere directamente a las palabras de la magistrada suiza.

Con respecto a cuándo la comisión revelará el contenido de sus conclusiones sobre el posible uso de armas químicas, la nota se limita a recordar que la entidad debe presentar un informe en la próxima sesión del Consejo de Derechos Humanos, el 3 de junio.

No obstante, Pinheiro aprovechó la comunicación para recordar a las partes en conflicto que el uso de armas químicas está prohibida en todas las circunstancias bajo la ley humanitaria internacional.

El conflicto en Siria comenzó en 2011 y ha cobrado ya 70.000 vidas, según un recuento de la ONU. Hasta ahora, EE.UU. se ha resistido a armar a los rebeldes y a sopesar una posible operación contra el régimen por las acusaciones de uso de armas químicas, dado el hecho de que los grupos opositores se hallan infiltrados por numerosas milicias yihadistas, muchas de ellas afiliadas a Al Qaeda y su filial en Irak. Esas células suelen acometer ataques suicidas contra la población civil en Damasco, el bastión del régimen.