Países del Golfo Pérsico condenan ataques en Alepo, pero al mismo tiempo bombardean Yemen

Según Naciones Unidas, la coalición, liderada por Arabia Saudita, ha lanzado al menos 41 ataques contra clínicas, escuelas y mercados para apoyar al presidente yemení Abdrabbuh Mansur Hadi en su guerra contra los hutíes.

Una mujer viste a su hijo en el centro médico en Saná, donde es atendido por malnutrición. Buena parte de estos casos se deben al bloqueo que ha realizado la coalición, liderada por Arabia Saudita, en los puertos del país.EFE

Este miércoles, cuando se sucedían los bombardeos oficiales contra la ciudad de Alepo (Siria), los países del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico dijeron en un comunicado: “(condenamos) con firmeza lo que sufre la histórica y antigua Alepo y los asesinatos, asedio y desplazamiento forzoso de sus habitantes, lo que supone una violación de todos los derechos humanos estipulados por la legislación internacional”. Cinco de los seis países que conforman dicho consejo —Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Baréin y Arabia Saudita, que lidera el grupo— están al mismo tiempo bombardeando ciudades y pueblos en Yemen en respaldo al presidente yemení Abdrabbuh Mansur Hadi, que lucha contra el bloque de los hutíes y los seguidores del expresidente Ali Abdullah Saleh. Asesinatos, asedio y desplazamiento podrían figurar como las tres palabras precisas para describir todo cuanto han hecho en ese país.

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La coalición del Golfo Pérsico que hace la guerra en Yemen tiene un objetivo específico: devolverle el poder a Saleh, que gobierna desde Adén. Sus contrincantes capturaron Saná, la capital, y gobiernan desde allí. De modo que Yemen está dividido en dos. Entre tanto, a causa de los bombardeos aéreos y los ataques por tierra que ejecutan las tropas de todos estos países —con el apoyo también de Egipto, Marruecos, Jordania y Sudán—, cientos de miles de yemeníes se han desplazado de sus tierras y otros miles han muerto.

Según un reporte entregado por oficiales de derechos humanos de las Naciones Unidas, entre principios de agosto y finales de septiembre al menos 329 civiles indefensos habían sido asesinados por los bombardeos de la coalición en al menos 41 ataques sobre escuelas, mercados y hospitales, blancos equivocados en la guerra. Otro reporte de esa entidad aseguró que 4.125 civiles habían muerto desde el comienzo de la guerra en marzo de 2015, la mayoría de ellos a causa de los bombardeos.

En agosto, la organización Médicos Sin Fronteras —que se encarga de auxiliar a los heridos— anunció que los miembros de seis de sus hospitales se reducirían puesto que aviones de la coalición habían atacado las instalaciones: murieron 19 personas y 24 quedaron heridas. En su informe sobre la guerra de este año, la organización Human Rights Watch (HRW) aseguró: “Docenas de los bombardeos ejecutados por la coalición fueron indiscriminados, violando las leyes de la guerra y asesinando e hiriendo a cientos de civiles”. Docenas de civiles también han sido asesinados por los ataques con rockets que lanzan los hutíes.

De acuerdo con HRW, algunos de los bombardeos podrían ser calificados como crímenes de guerra. Por ejemplo, un ataque a un campamento de desplazados, el 30 de marzo de 2015, que dejó 29 muertos; también otro en Muthalith Ahim, al sur de la frontera con Arabia Saudita, en el que al menos 65 personas fueron asesinadas. Uno de los casos más resonados ocurrió en octubre de este año: el 8 de ese mes, los aviones de la coalición lanzaron bombas en un funeral. Al menos 140 personas fueron asesinadas y otras 500 quedaron heridas. HRW dijo: “Aunque personal militar y oficiales civiles involucrados en la guerra se encontraban en la ceremonia, la clara presencia de cientos de civiles sugiere con fuerza que el ataque fue ilegalmente desproporcionado”.

En agosto de este año, Naciones Unidas aseguró que al menos 10.000 personas han muerto en la guerra en Yemen. Es usual que aquello se llame asesinato. La guerra —y sobre todo los bombardeos— ha producido la salida de al menos tres millones de personas de sus casas, según datos de la Oxfam. Es usual que aquello se llame desplazamiento. Desde 2015, la coalición árabe ha bloqueado la llegada de comida y ayuda a los puertos. Por esa razón, Naciones Unidas asegura que 21 millones de personas tienen difícil acceso a alimentos y medicinas. Es usual que aquello se llame asedio.

La coalición está respaldada por Estados Unidos y el Reino Unido. Estados Unidos ha proveído miles de millones de dólares en municiones y mísiles a la coalición. Este martes, un alto funcionario del Gobierno —que no fue identificado— aseguró a la AFP que se detenían “algunas exportaciones militares”.  “Ello refleja —dijo el funcionario— nuestra continua y fuerte preocupación por las fallas en relación con los blancos de la coalición (liderada por Arabia Saudita) y la campaña aérea en Yemen en general”. El alto funcionario olvidó mencionar que hace sólo cinco días, el 9 de diciembre, Estados Unidos aprobó una serie de contratos para suministrar helicópteros, aviones y misiles a sus aliados árabes por un total de US$7 mil millones.

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