Papa lanza SOS ambiental desde Ecuador

El sumo pontífice busca promover la preservación del planeta en Latinoamérica ante la amenaza del calentamiento global.

AFP

El papa lanzó el martes desde Ecuador un llamado a no ignorar a la "madre Tierra" al invocar su encíclica verde en la gira por Sudamérica, una región afectada por el cambio climático, al tiempo que previno contra la tentación de los "liderazgos únicos".

Francisco ofició temprano una homilía centrada en la tarea evangélica - a la que llamó "nuestra revolución" - ante 900.000 fieles que se reunieron en el parque Bicentenario de Quito, y después dedicó sus actividades a promover la preservación del planeta ante la amenaza del calentamiento global.

"Hay algo que es claro, no podemos seguir dándole la espalda a nuestra realidad, a nuestros hermanos, nuestra madre Tierra", afirmó el papa durante una reunión con maestros y alumnos en el norte de Quito. 

Durante su penúltimo día en Ecuador, Francisco aludió al daño ambiental y consideró que "no es lícito ignorar lo que está sucediendo a nuestro alrededor como si determinadas situaciones no existiesen o no tuvieran nada que ver con nuestra realidad".

"Ya no es una mera recomendación, sino como una exigencia que nace por el daño que le provocamos como causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en la Tierra", sostuvo.

El papa presentó en sociedad varias de los puntos de la encíclica "Laudato si" que divulgó el 18 de junio y con la que propone una "revolución valiente" para salvar la Tierra del capitalismo salvaje.

En un encuentro posterior con grupos sociales, incluidos indígenas opuestos a la extracción petrolera, Francisco destacó la importancia de preservar la Amazonía para "el ecosistema mundial" y dijo que su "biodiversidad enorme" requiere un "cuidado particular".

"Ahí Ecuador - junto a los otros países con franjas amazónicas - tiene una oportunidad para ejercer la pedagogía de una ecología integral", señaló.

Más adelante, llamó a una explotación de recursos naturales responsable con la naturaleza.

"La explotación de los recursos naturales, tan abundantes en el Ecuador, no debe buscar beneficio inmediato. Ser administradores de esta riqueza, que hemos recibido, nos compromete con la sociedad en su conjunto y con las futuras generaciones, a las que no podremos legar este patrimonio sin un adecuado cuidado del medio ambiente", subrayó.

El papa aludió al tema que más le ha generado dolores de cabeza al presidente Rafael Correa con un sector de los indígenas que se opone a la extracción minera y petrolera en sus territorios por temor a la contaminación de las fuentes de agua. 

En otros países como Brasil, Colombia, Perú y Panamá varios megaproyectos mineros o hídricos han desatado la férrea oposición de aborígenes y ecologistas, a pesar de las promesas de empleo y de cuidado ambiental de gobiernos y empresas. 

"Ecologistas infantiles" 

El fuerte mensaje del llamado 'papa verde' fue tomado por indígenas como un espaldarazo a su causa ante los cuestionamientos que han recibido del gobierno de Ecuador. 

"Cuando nosotros pedimos el respeto al agua, a las montañas, a los páramos resulta que somos los ecologistas infantiles, los tirapiedras. Yo creo que el papa está informado de esas contradicciones (del gobierno)", dijo a la AFP el líder indígena Salvador Quishpe al término de la cita con Francisco.

El pontífice, quien el miércoles viajará a Bolivia antes de concluir su gira en Paraguay el domingo próximo, no solo se refirió a los riesgos para el planeta.

En el acto litúrgico de masas, volvió a pedir diálogo, unión e inclusión en medio de las diferencias. "La inmensa riqueza de lo variado (...) nos aleja de la tentación de propuestas más cercanas a dictaduras, ideologías o sectarismos", afirmó.

En ese sentido, instó a "luchar por la inclusión a todos los niveles" y promover el "diálogo", en un mensaje que calza con el convulso presente político de Ecuador a causa de las manifestaciones a favor y en contra de Correa. 

El mandatario, quien ha llenado de elogios a su huésped, enfrenta las mayores protestas en ocho años de gestión, a raíz de sus políticas de corte socialista que son rechazadas por empresarios y sectores de clase media y alta, que también le adjudican un estilo prepotente y autoritario.

El papa evocó el grito libertario de hace 200 años en América Latina y sugirió que ese lema sólo se concretó cuando salieron de escena los líderes que se creían únicos.  "A aquel grito de libertad (...) no le faltó convicción ni fuerza, pero la historia nos cuenta que sólo fue contundente cuando dejó de lado los personalismos, el afán de liderazgos únicos", expresó.

Francisco, quien el lunes reunió a 800.000 fieles en una misa Guayaquil (suroeste), cerrará el miércoles su primer viaje a Ecuador con visitas a un asilo y al santuario de la Virgen de El Quinche, en las afueras de Quito.