Parlamento español se dispone a rechazar referéndum de independencia catalán

"No concibo España sin Cataluña, ni una Cataluña fuera de España y de Europa", afirmó el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy.

Los diputados españoles se disponían este martes a dar un "no" muy mayoritario al proyecto de referéndum sobre la independencia de Cataluña, que el gobierno regional, con un fuerte respaldo popular, se dice dispuesto a organizar pese a todo el 9 de noviembre.

"No concibo España sin Cataluña, ni una Cataluña fuera de España y de Europa", afirmó el jefe del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, explicando su negativa a permitir una consulta que considera anticonstitucional.

En un vehemente discurso, se dirigió "muy especialmente a los ciudadanos de Cataluña", gran región del noreste del país, orgullosa de su lengua y su cultura, donde desde hace años crece el sentimiento independentista atizado por una crisis económica que agravó las tensiones políticas.

"Se les escucha y se les entiende muy bien", aseguró, reafirmando su "disposición al diálogo siempre que se produzca (...) sobre aquellas cuestiones que la Constitución nos permite dialogar". Es decir, nunca sobre el referéndum.

Sin embargo, poco antes el diputado catalán Jordi Turull, de la coalición nacionalista CiU, que gobierna en Cataluña, había dejado clara la determinación de los partidos secesionistas, mayoritarios en el Parlamento regional, a seguir adelante aunque Madrid no lo autorice.

"Tengan por seguro que ha llegado la hora de que Cataluña vote y decida su futuro", lanzó abriendo un debate en el que el líder de su formación, el presidente Artur Mas, no quiso participar.

"Que nadie se lleve a engaño, el pueblo de Cataluña no se ha metido en un callejón sin salida: ha iniciado un camino sin retorno, un camino pacífico y democrático para decidir su futuro", aseguró.

La diputada Marta Rovira, del partido independentista ERC, segunda fuerza catalana, denunció la "una sensación de frustración". "Tenemos la sensación de que a cada pacto perdemos algo", "estamos sufriendo muchísimo porque nos quitan los recursos que pueden ayudar a los ciudadanos", aseguró.

Acusaciones que Rajoy rebatió con firmeza: "no es verdad que Cataluña sufra una opresión insoportable, no es verdad que se asfixie la lengua, que se torpedee el bienestar, como tampoco es verdad que no se les ayude en las dificultades".

Y advirtió de "las consecuencias" de la ruptura con España: "Cataluña sería más pobre, saldría de la Unión Europea, del euro, perderían todos sus derechos como españoles".

- 'España sin Cataluña no es España' -

El resultado del debate, que debía prolongarse varias horas, era ya conocido: los diputados del Partido Popular de Rajoy, junto a los socialistas y los del partido centrista UPyD, se disponían a rechazar con un 80% de los votos la petición del Parlamento catalán de que le sea transferida la competencia para organizar el referéndum.

"Lo que no cabe en la Constitución es preguntar a unos cuantos lo que afecta a todos", afirmó Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del Partido Socialista, principal fuerza de la oposición, oponiéndose también a la separación: "España sin Cataluña es otra cosa, pero España desde luego no es".

"¿Tenemos un problema de convivencia entre Cataluña y España? ¿Sí o no? Y si lo tenemos ¿cómo lo podemos solucionar?", se preguntó Rubalcaba, cuyo partido defiende una reforma constitucional que implante un modelo federalista.

Mientras tanto, si los planes no cambian, los catalanes están llamados a votar el 9 de noviembre, para responder a una doble pregunta: "¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado?" y en caso afirmativo, "¿Quiere que sea un Estado independiente?".

De tener lugar, esta consulta marcaría un punto de inflexión en la presión nacionalista de políticos y ciudadanos de esta región de 7,5 millones de habitantes, donde una asociación independentista, denominada Asamblea Nacional Catalana, ya marcó la fecha del 23 de abril de 2015, día de Sant Jordi, santo patrón de la región, para una eventual declaración de separación unilateral.

Fronteriza con Francia y abierta al Mediterráneo, Cataluña, otrora motor económico de España y ahora una de sus regiones más endeudadas, reprocha desde hace tiempo al gobierno central español no redistribuir de forma equitativa la riqueza y reclama una mayor autonomía fiscal.

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