Parlamento haitiano no logra quórum para decidir sobre permanencia de Privert

Centenares de manifestantes se tomaron las calles de Puerto Príncipe para exigir la continuidad del jefe de Estado interino.

El Parlamento haitiano no logró este martes reunir el quórum para decidir sobre la permanencia o no en el poder del presidente interino del país, Jocelerme Privert, mientras centenares de manifestantes se tomaron las calles de Puerto Príncipe para exigir la continuidad del jefe de Estado.

Los legisladores que acudieron a la sesion fueron hostigados por los seguidores de Privert, algunos de los cuales lanzaron piedras contra el edificio del Parlamento.
La situación en el lugar tomó ribetes de tensión cuando policías esgrimieron sus armas para proteger a los parlamentarios.

"Vamos a cerrar el Parlamento si no sigue el presidente Jocelerme Privert", gritaban los manifestantes, al asegurar que si el mandatario sale del poder, el país se hundiría en la inestabilidad.

El gobernante interino expresó la semana pasada que se mantendrá al frente del Gobierno mientras espera la decisión que sobre su futuro asuma el Parlamento, convertido en Asamblea Nacional.

Por otra, el candidato más votado en las anuladas elecciones de octubre pasado, Jude Celestin, anunció hoy que participará en los nuevos comicios generales anunciados por Privert para octubre venidero.

Celestin, que había rechazado la realización de nuevas elecciones, cambió radicalmente de parecer y se convirtió en el doceavo candidato presidencial formalmente inscrito, a un día de finalizar el plazo para ese proceso.

El 14 de febrero pasado, Privert, entonces titular del Senado, fue designado como presidente interino tras concluir, una semana antes, el período de Gobierno de Michel Martelly sin que se hubiera elegido a su sucesor.

Antes de dejar el poder, Martelly y el Parlamento firmaron un acuerdo político que pretendía dar una salida a la crisis electoral existente desde que se celebró la primera vuelta de los comicios en octubre de 2015, y disponía la segunda ronda de votaciones, que debió ser en diciembre, para el 24 de abril, de forma que se entregaría el poder a un presidente legítimo en mayo.

Sin embargo, Privert consideró prioritario crear la Comisión de Verificación que analizara los resultados de la primera vuelta electoral, tal y como solicitaba la oposición por considerar que se cometió fraude durante el proceso.

Cuando la comisión concluyó sus indagatorias recomendó la anulación de las elecciones propuesta acogida por el Consejo Electoral Provisional (CEP).