“Paso 1: rediseñar las redacciones”

Elías López es el director editorial del “New York Times” en español, la avanzada de un ambicioso proyecto para conquistar nuevas audiencias en la era digital.

Elías López, director de “The New York Times” en español, será jurado del premio García Márquez. / Andrés Torres - El Espectador

Lo primero que uno piensa cuando ve a Elías López, el director del New York Times en español, es que ya pasaron los tiempos en que los directores de grandes medios eran cincuentones encorbatados. Este venezolano-estadounidense de 32 años, pelo largo y tatuajes, es el rostro de la expansión global planeada por uno de los medios más importantes del mundo en la era digital.

¿Cómo llegó a ser director del “Times” en español?

Con una mezcla de preparación y oportunidades. He vivido 15 años en EE. UU. Estudié en la universidad en Miami y allí comencé a trabajar en el Miami Herald. Llegué al New York Times como editor de la sección nacional, en la antesala a las elecciones de 2008. Tenía 24 años y estuve en un programa de entrenamiento especial, en el que forman un periodista que entienda las demandas y el ritmo de cada sección. También fui reportero de la sección Metro y trabajé en uno de los primeros experimentos digitales del Times, que se llama City Room, un blog sobre Nueva York. De ahí pasé a Internacional, mi condición de latino bilingüe me hacia buen candidato y la coyuntura en América Latina ayudaba: surgimiento de populismos e izquierdas. De ahí pasé a Opinión y luego surgió la idea de una expansión del Times para conquistar nuevas audiencias en mercados globales.

¿La gran apuesta de esa expansión es el “Times” en español?

El mercado hispanohablante es muy importante. Hay afinidades y lazos económicos que nos unen. Empezamos con traducciones al español y así seguimos, porque el contenido del Times es diverso, con peso reporteril y de interés universal. Creamos una web con una redacción en México D.F., con reporteros y editores que mejoran las traducciones, dan contexto, crean contenidos originales y los posicionan en redes.

¿Qué tendrá el “Times” en español que lo diferencie de otros grandes medios hispanos como, por ejemplo, “El País”?

No sólo El País sino otros medios locales, sobre todo en el área digital, hacen trabajos muy buenos. Hay grandes medios haciendo periodismo independiente de alta calidad. Venimos a aprender y a hacer parte de eso. Ofrecemos el periodismo del Times, que antes quizá era inaccesible para una persona que no estaba cómoda leyendo en inglés. Tenemos desde nuestra cobertura de conflictos internacionales hasta la cobertura a fondo de la política estadounidense, donde hay interés global. También nuestras secciones, que tienen gran contenido reporteril, por ejemplo ciencia, salud cultura. Proyectaremos ese contenido a una audiencia más amplia.

¿Qué planes tienen para Colombia?

Este año es vital en su país. Tenemos un corresponsal, Nicholas Casey, que cubre la región andina. Está en Caracas, pero divide su tiempo en Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia. Fue corresponsal en México y Jerusalén, sabe qué es un conflicto armado y una sociedad dividida. Ahora se enfoca en el proceso de paz colombiano. Su visión incluirá perspectivas de todos los actores. Más allá de eso, de la población. De cómo se vive el proceso. Entraremos en la discusión y nuestra perspectiva será valorada. Cuando Nick llegó a Venezuela, sus primeros 30 días hizo un blog con sus impresiones. Fue explicando la realidad de lo que pasa allá, desde la crisis económica, la escasez, hasta cómo la gente ve el futuro, y también el impacto de lo que se vive desde el punto de vista social. Pensamos hacer algo similar en Colombia, aunque con otros matices, en el contexto del proceso de paz y cómo lo va a vivir este país.

¿Cómo va el proyecto en cifras?

Lo lanzamos el 8 de febrero. La página es gratis. En Facebook tenemos 280 mil seguidores y más de 60 mil en Twitter. Hay un gran número de suscriptores del boletín, que se envía dos veces por semana. El trafico diario crece. Es una muy buena respuesta.

¿A qué apunta la expansión global?

Somos el primer paso con el que el Times apunta a ser un periódico global que ofrezca contenido a una nueva audiencia local. Eso significa incrementar el número de artículos desde la región, que impacten la vida de los lectores en esas zonas. También incluye trabajos de interés universal, que no se originen en lo local. Lo que estudia el Times es qué mercados explorar y cómo ser una fuente de información relevante para personas en cualquier país. Ni siquiera pesando en la barrera del idioma, sino en una estrategia editorial. Eso constituye la estrategia de crecimiento global. En China, por ejemplo, el Times tiene una presencia importante, pero el gobierno chino bloquea el site por razones políticas, y sin embargo, la gente entra de diferentes maneras. Se trata de crear una audiencia que nos considere un producto relevante.

En este contexto, ¿qué pasará con el “New York Times” impreso?

Es importantísimo y lo seguirá siendo por muchos años. Pero no hay duda de que la tendencia es digital, con dispositivos que reproduzcan video, audio, imágenes, texto. Nuestro deber es imaginar cómo contar historias que se adapten a esos nuevos vehículos. El Times ha pasado por el proceso de adaptar la redacción a esa nueva era. Eso requirió repensar esquemas, rediseñar la redacción completamente, cambiar el flujo de trabajo, dividir labores. Hay un enfoque en el impreso que encaja en el día a día de la persona de manera distinta a como encaja un celular, una computadora o una tableta. Es importante que en la producción de la noticia, lo uno no obstaculice lo otro.

En esa obstrucción están atrapados muchos medios. Las redacciones siguen diseñadas para hacer un impreso, pero al periodista se le exige mucho más. ¿La transición debería empezar por rediseñar las redacciones?

Sí. No podemos pensar que un reportero de la noche a la mañana va a aprender a hacer videos. Hay gente que está entrenada para eso, estudió para eso. Es importante cultivar talentos que presentan productos de alta calidad. Hay que combinar esos talentos e invertir en ellos para la presentación digital o impresa. A nivel gerencial, de editores, la idea no es pensar en productos separados, sino en cómo mantener una cantidad y calidad consistentes que se puedan presentar en uno u otro producto. Sí es importante que, como ha sucedido en el Times, la redacción sea rediseñada y los roles sean repensados.