Paz palestina mata la paz con Israel

Los intentos de diálogo entre Israel y Palestina, que comenzaron en 1991 con la conferencia de paz de Madrid que reunió por primera vez en la misma mesa a los dos países, han terminado siempre sin grandes acuerdos.

Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. / AFP

Las últimas conversaciones, iniciadas en julio, parecen ir hacia el mismo triste destino. Pocos tenían grandes esperanzas en este nuevo impulso. El mismo John Kerry, secretario de Estado de EE.UU. y gran impulsor de la nueva ronda de diálogos, lo advirtió: “No es un secreto que este proceso va a ser difícil”.

El último proceso negociador había quedado en un punto muerto en 2010, después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenara una moratoria sobre la construcción en asentamientos en Cisjordania que duró 10 meses y expiró sin que hubiera avances reales.

Esta vez, Netanyahu vuelve a hacer el anuncio. A cinco días de que expire el plazo previsto, congela los diálogos: “El gabinete ha decidido de forma unánime que el gobierno de Israel no lleve a cabo negociaciones con el gobierno palestino”.

El anuncio de un acuerdo para terminar con siete años de rivalidad en Palestina entre Hamás y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) es el que provoca la reacción israelí. La reconciliación se formalizará antes de cinco semanas con la instauración de un gobierno de unidad que presidirá de forma interina el actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y líder de la OLP, Mahmud Abás.

“El pacto con Hamás mata la paz”, dijo Benjamín Netanyahu a la cadena de televisión NBC. “Creo que lo que sucedió es un gran revés para la paz, porque habíamos esperado que el presidente de la Autoridad Palestina, Abás, aceptara al Estado judío, la idea de dos estados nación, uno palestino y otro judío”, explicó Netanyahu. “Pero en su lugar dio un gigante salto hacia atrás e hizo un pacto con Hamás, una organización terrorista que llama a la destrucción de Israel”, agregó.

“Mientras yo sea primer ministro de Israel, jamás negociaré con un gobierno palestino respaldado por organizaciones terroristas comprometidas con nuestra destrucción”, insistió.

Por su parte, “la dirigencia palestina estudiará todas las opciones para responder a las decisiones del gobierno israelí contra la Autoridad Palestina”, dijo a la AFP el negociador Saeb Erakat. “Ahora, la prioridad de los palestinos es la reconciliación y la unidad nacional”, agregó. Entre las posibilidades que los palestinos están barajando está la adhesión a nuevos tratados y organizaciones internacionales.

Las conversaciones habían entrado en una etapa difícil en noviembre, cuando las partes dieron pasos unilaterales que pusieron los diálogos en la cuerda floja. Israel anunció que cancelaba la liberación de presos que cumplían condena por delitos anteriores a 1993 (firma de los Acuerdos de Oslo, que articulan todo el proceso negociador palestino-israelí), además de la construcción de cientos de viviendas en las colonias. Luego Abás firmó quince solicitudes para acceder a otros tantos tratados y convenciones internacionales.

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