Pepe Mújica dice que no tolerará violencia machista de refugiados sirios

El presidente de Uruguay señala que “todo tiene un límite”.

El presidente de Uruguay, José Mujica, consideró hoy que el país suramericano tiene "los brazos abiertos" para recibir a más refugiados sirios, pero afirmó que "todo tiene un límite", como lo es, a su juicio, que "los hombres peguen a las mujeres".

El ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Luis Almagro, afirmó hoy haber solicitado un informe sobre la existencia de supuestos casos de violencia doméstica entre los ciudadanos sirios que llegaron en octubre al país suramericano en calidad de refugiados.

El diario El Observador publicó hoy que entre estas personas se constataron casos de violencia "difíciles de manejar".

"A raíz del articulo de prensa hemos pedido un informe sobre el asunto. Formalmente no hemos recibido ninguna información ni denuncia al respecto", confesó hoy Almagro a la prensa antes de la reunión ministerial.

Así, el canciller recibió el informe durante la misma, en el que no se mostró la existencia de denuncias ni directas ni de vecinos sobre posibles agresiones.

"Nosotros no tenemos comprobación de ninguna violación desde ese punto de vista, pero nos preocupa", expresó Mujica en declaraciones a la prensa tras participar en la inauguración de un muelle en el Puerto de Montevideo.

En el caso de darse alguna de estas situaciones, el gobernante consideró que "una cosa es tener amplitud religiosa" y otra "ciertas cuestiones" que dijo no estar dispuesto a negociar.

Tras pasar por países como Líbano y Jordania, que acabaron desbordados con la avalancha de refugiados por la guerra civil que sufre Siria desde 2011, cinco familias -más de 40 personas- llegaron a Uruguay en octubre por decisión del Ejecutivo de Mujica de acoger y dar vivienda y trabajo a ciudadanos que huyeron del conflicto de ese país.

El veterano mandatario se refirió también al objetivo del Gobierno de recibir un nuevo contingente de familias a partir de febrero.

"No diría que no vengan nuevas familias, diría que las que vengan tenemos que tener seguridad", expresó Mujica refiriéndose al perfil de cada ciudadano.

Su sueño es, espetó, que vengan "gurises -niños- y madres".

"No estamos dispuestos a quedarnos de brazos cruzados si los hombres pegan a las mujeres. Tenemos los brazos abiertos para que se refugie cualquier cosa en el Uruguay pero todo tiene límite y este es uno de los límites", agregó.