La perdición de Berlusconi

El exprimer italiano fue acusado de haber tenido relaciones sexuales con una menor de edad: Ruby Robacorazones.

Ruby Robacorazones.  / AFP
Ruby Robacorazones. / AFP

El magnate de las comunicaciones y tres veces primer ministro de Italia Silvio Berlusconi, de 76 años, una de las figuras más controvertidas y a la vez carismáticas de su país, que protagonizó inéditos escándalos sexuales y judiciales, fue condenado a siete años de prisión y a inhabilitación política de por vida por los cargos de prostitución de menor y abuso de poder.

Las magistradas del Tribunal de Milán (norte) Giulia Turri, Orsola de Cristofaro y Carmen D’Elia condenaron al magnate de las comunicaciones a una pena mayor de la solicitada por la fiscalía. Se trata del primer fallo por el llamado caso Ruby, ya que tiene dos oportunidades más para recurrir la sentencia, según el derecho italiano.

Las investigaciones demostraron que Berlusconi pagó en diez ocasiones a Ruby Robacorazones (Karima El Mahroug), una exuberante marroquí, menor de edad en el momento de los hechos, por sus servicios sexuales, y presionó a la policía para que la liberara tras su detención por hurto en mayo de 2010.

La fiscal Ilda Bocassini, apodada La Rossa (“Pelirroja”, pero también “Roja”, por su reputación de ser implacable en las investigaciones contra la mafia), había denunciado “el sistema de prostitución montado para satisfacer sexualmente a Silvio Berlusconi”. Cerca de 30 jóvenes y prostitutas de lujo, entre ellas varias latinoamericanas, que participaron en las fiestas privadas del magnate, comparecieron ante el tribunal de Milán para declarar que se trataba de elegantes y tranquilas cenas, conocidos por la prensa de todo el mundo como las veladas “bunga bunga”.

Ruby llegó a Sicilia, sur de Italia, con su familia en 2003; tiene tres hermanos y a los 14 años huyó de casa. Conocida por su personalidad inestable y su costumbre de cometer pequeños hurtos, estuvo en varios centros de corrección para menores en Sicilia y Génova, de donde solía huir, según sus propios relatos a la prensa. En una discoteca de Milán, la exuberante marroquí llamó la atención de cercanos colaboradores de Berlusconi. Nicole Minetti, la exasistente dental del ex primer ministro italiano y exconsejera regional de su partido, la contrató para participar en las fiestas del millonario político.

Tras el escándalo, que estalló en 2011, la joven habló. “Me llamó y me dijo: ‘Ruby, te cubriré de oro, te daré el dinero que quieras, lo importante es que no cuentes nada’”, sostuvo la chica marroquí en una de las conversaciones grabadas por la fiscalía, en las que asegura que le pidió a Berlusconi “cinco millones” por su silencio. Una confesión que la joven bailarina, ahora casada con el dueño de una discoteca veinte años mayor y madre de Sofía, una niña de año y medio, desmintió cuando compareció el pasado 17 de mayo en el tribunal para decir que “nunca había tenido relaciones sexuales” con el magnate.

Berlusconi ha protagonizado numerosos enredos con la justicia desde su irrupción en la política en 1994, pero nunca ha sido condenado de manera definitiva. Fue sentenciado en cinco ocasiones en primera o segunda instancia a penas que suman 11 años y 5 meses de prisión, pero siempre ha logrado librarse gracias a amnistías. Esta vez su muerte política parece definitiva.