Pese a críticas Israel prosigue ofensiva en Gaza, ya son 1.374 palestinos muertos

Lo polémica gira en torno al anuncio sobre la movilización de 16.000 reservistas más y de la provisión de municiones al ejército por parte de EE.UU.

EFE

 El ataque a una escuela de la ONU y la alarmante cifra de muertos desde el inicio de la ofensiva israelí contra Hamás, Margen Protector, levantó un sin número de críticas a Israel por parte de dicha entidad esta semana. Pese a esto, el ejército israelí ha indicado que "terminará su trabajo" en Gaza a pesar de los señalamientos de las Naciones Unidas sobre las graves pérdidas sufridas por los civiles palestinos, tal como declaró el jueves el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.

"Estamos determinados a llegar hasta el final de esta misión con o sin alto el fuego", dijo Netanyahu que reafirmó el objetivo de destruir los túneles construidos por el movimiento islamista Hamas. "No aceptaremos por lo tanto ninguna propuesta que no permita al ejército acabar su trabajo", agregó Netanyahu al inicio de un consejo de ministros en Tel Aviv.

El jueves la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la sudafricana Navi Pillay, condenó los ataques israelíes contra casas, escuelas, hospitales y centros de la ONU en Gaza y acusó a Israel de desafiar deliberadamente al derecho internacional.

Previamente, Israel había anunciado la movilización de 16.000 reservistas más y que Estados Unidos iba a reaprovisionar al ejército en municiones. Se trata de una misión "de unos días" más, señaló por su parte el general israelí Sami Turgeman, responsable del sector de Gaza.

Los bombardeos israelíes en las primeras horas de la mañana del jueves causaron la muerte de diez personas, por lo cual del lado palestino, el balance del conflicto, que entró en su 24º día, es de 1.374 muertos y 7.700 heridos.

La gran mayoría de las víctimas mortales son civiles y entre ellos figuran más de 245 niños, según los servicios de emergencia palestinos y la UNICEF. Por su parte, Israel sufrió la muerte de 56 soldados y tres civiles.

El jueves tres hombres murieron bajo las bombas en Deir al Balah, en el centro del territorio controlado por el movimiento islamista Hamas, indicó Ashraf al Qudra, portavoz de los servicios de emergencia. Otro palestino murió en Rafah y tres más en Jan Yunes, ambas localidades ubicadas en el sur del enclave.
Por otra parte, el jueves sucumbieron a sus heridas otros tres palestinos, entre ellos un periodista, dijo Ashraf al Qudra. El miércoles murieron 120 personas, en lo que fue una de las jornadas más sangrientas del conflicto que comenzó el 8 de julio pasado.

Dos obuses disparados por un tanque mataron a 16 palestinos que estaban en una escuela de la ONU del campo de refugiados de Jabliya, en el norte. La matanza en la escuela de la ONU fue duramente criticada por las Naciones Unidas y condenada por Estados Unidos y Francia.

Navi Pillay acusó a Israel de desafiar deliberadamente al derecho internacional, al referirse a los ataques contra objetivos civiles. "Ninguno de ellos parece accidental, sino un acto de desafío deliberado de sus obligaciones derivadas del derecho internacional", dijo Pillay en rueda de prensa en Ginebra. "Es absolutamente incuestionable que los principios de proporcionalidad y de precaución fueron ignorados" por Israel, declaró Pillay."Nosotros no podemos tolerar esta impunidad", añadió la ex jueza sudafricana, que por otra parte dijo que "las dos partes cometen graves violaciones de los derechos humanos, que podrían constituir crímenes para el derecho internacional humanitario y los derechos humanos".

La situación humanitaria en la Franja de Gaza es dramática, señaló el jefe de la UNRWA, Pierre Krähenbühl. Albergar a "220.000 refugiados en 85 centros en Gaza es insostenible", declaró Krahenbuhl, que agregó que temía la aparición de epidemias.

El balance humano de la operación "Barrera Protectora" se acerca aceleradamente al de la operación "Plomo Fundido" (2008-2009), el más mortífero de los cuatro conflictos entre Israel y Hamas, que fue de 1.440 muertos.

Las iniciativas diplomáticas en busca de un alto el fuego debían proseguir este jueves en El Cairo, donde era esperada una delegación conjunta de los principales movimientos palestinos, tras retrasar su viaje.

Por su parte, el comandante en jefe de la Fuerza Al Qods iraní, una división de élite de los Guardianes de la Revolución, se pronunció contra el desarme de los combatientes palestinos. "El movimiento de resistencia palestino transformará en infierno la tierra y el cielo" de Israel, dijo el general Qassem Suleimani. "El desarme de la resistencia palestina es una quimera", agregó según la agencia oficial IRNA.