Pese a sus diferencias, Obama y Putin abogarán por política de transición en Siria

China y Rusia han votado hasta ahora en contra de las resoluciones de condena a Siria presentadas en el Consejo de Seguridad de la ONU.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, dialogaron sobre la necesidad de apoyar una transición política en Siria "tan pronto como sea posible", y volvieron a dejar constancia de sus diferencias acerca de cómo poner fin a la violencia en ese país.

Obama llamó por teléfono a Putin para hablar de la situación en Siria tras el atentado de este miércoles contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco que costó la vida al ministro y viceministro de Defensa, además de al menos a un asesor del presidente Bachar Al Asad, según indicó en un comunicado la Casa Blanca.

Los dos mandatarios "estuvieron de acuerdo en la necesidad de apoyar una transición política tan pronto como sea posible para lograr el objetivo común de poner fin a la violencia y evitar un mayor deterioro de la situación" en Siria, explicó la Casa Blanca.

También expusieron "las diferencias" de sus Gobiernos sobre Siria, "pero acordaron que sus equipos sigan trabajando hacia una solución", agregó el comunicado.

Poco antes, el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, informó también de que el presidente ruso y Obama "departieron sobre la situación en Siria y constataron la tendencia hacia el agravamiento" del conflicto.

"El intercambio de opiniones mostró coincidencias en la evaluación general de la situación en Siria y el objetivo final del arreglo (de paz). Sin embargo, se mantienen las diferencias sobre los medios prácticos para alcanzar dicha solución", subrayó el portavoz de Putin, citado por las agencias rusas.

Ambos líderes "acordaron mantener un estrecho diálogo sobre esta cuestión", agregó Peskov.

China y Rusia han votado hasta ahora en contra de las resoluciones de condena a Siria presentadas en el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras EE.UU. aboga por la renuncia del presidente Al Asad como condición indispensable para una transición pacífica y rechaza la opción de una intervención militar.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo hoy en su rueda de prensa diaria que la violencia "no es la respuesta" para resolver el conflicto en Siria y alertó de que la ventana para una solución pacífica "se está cerrando".

"Estamos trabajando con nuestros socios en la ONU para llegar a un consenso absolutamente necesario" sobre Siria, agregó el portavoz de Obama.

Además, urgió a la comunidad internacional a "unirse en torno a un plan que produzca una transición política que es esencial para el futuro de Siria".

Los rebeldes sirios asestaron al régimen el mayor golpe desde marzo de 2011 con el atentado que causó la muerte en el acto del titular de Defensa, el general Daud Abdelá Rayiha, y el "número dos" del ministerio y cuñado de Asad, el general Asef Shaukat, quienes asistían a una reunión de responsables ministeriales y de seguridad.

La autoría del atentado ha sido reivindicada por el rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), que afirmó haberlo perpetrado en coordinación con los agentes de seguridad y un cocinero de la sede de la Seguridad Nacional.

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