Piden a Policía ecuatoriana que aclare crimen de dos jóvenes colombianos

Los jóvenes de 17 y14 años fueron desaparecidos por uniformados ecuatorianos en 1988.

El fiscal general de Ecuador, Galo Chiriboga, pidió el martes a la Policía que revele de una vez por todas lo que sucedió con dos jóvenes, hijos de un matrimonio colombiano, desaparecidos por uniformados ecuatorianos en 1988 en el país.

"La única forma de romper el silencio es con la invocación que le he hecho a la institución policial de que se libere de esta pesada carga, que no tiene por qué seguirla asumiendo", dijo el funcionario al canal Ecuavisa.

Agregó que "me parece que es el momento, esta es una gran oportunidad para la Policía como institución de revelar exactamente lo que pasó".

Los hermanos Santiago (17 años) y Andrés (14), hijos del colombiano Pedro Restrepo, radicado en Ecuador desde 1970, desaparecieron el 8 de enero de 1988 a manos de policías, que los torturaron y mataron, según estableció una comisión internacional que hace dos décadas indagó el caso.

La versión que prevalece es que los cuerpos fueron arrojados a la laguna de Yambo, al sur de Quito, donde no han sido hallados.

Chiriboga tildó de "emblemático" al caso Restrepo, cuya investigación fue retomada por orden del presidente Rafael Correa tras asistir la semana pasada al estreno del documental "Con mi corazón en Yambo", dirigido por María Fernanda, cineasta y hermana menor de las víctimas.

La cinta menciona que policías involucrados estarían aún en servicio activo, indicó el mandatario, quien ofreció una recompensa de hasta 250.000 dólares por información para esclarecer el hecho.

El fiscal apuntó que tres mandos de la Policía, incluido el jefe de Estado Mayor, general Wilson Alulema, han sido convocados a declarar.

De acuerdo con un ex policía, los cadáveres de los Restrepo estarían en una fosa común en un cementerio de Quito. "Vamos a verificar esta posibilidad, si están o no están allí. Si están allí, iniciar todo un proceso de investigación de ADN criminalístico que determine la identidad de esas osamentas", señaló Chiriboga.

Empero, Pedro Restrepo dijo que su familia considera "descabellada" esa tesis, y apuntó que "hay miles de versiones del caso (pero) la gran mayoría no tiene ni pies ni cabeza".

Chiriboga advirtió asimismo que las personas que informen "inadecuadamente y que pretendan inducir a error a la Fiscalía y a los jueces" serán procesadas penalmente, endureciendo la posición para tratar de esclarecer el caso.

En 1998, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizó del crimen al Estado ecuatoriano, que pagó una indemnización de dos millones de dólares y se comprometió a buscar los restos.

Por su parte, en 1995 la justicia ecuatoriana condenó a siete policías a penas de entre cuatro y 16 años de prisión.