Policía argentina exige aumentos salariales

Este viernes se cumplen cuatro días de protestas.

Agentes de Gendarmería participan en una protesta por un ajuste salarial que supuso para miles de agentes recortes de entre el 30 y el 60 por ciento de su sueldo en Buenos Aires. Foto: EFE
Agentes de Gendarmería participan en una protesta por un ajuste salarial que supuso para miles de agentes recortes de entre el 30 y el 60 por ciento de su sueldo en Buenos Aires. Foto: EFE

La policía militarizada de la Gendarmería y la Prefectura de Argentina mantiene este viernes su protesta por reclamos salariales por cuarto día consecutivo, a la espera de la respuesta que el gobierno prometió para el martes próximo a su pliego de demandas."Hasta el martes se mantiene la protesta y estaremos esperando ver qué solución y propuesta nos trae el gobierno", dijo el prefecto José Luis Cabanas, uno de los portavoces de la protesta, a Radio Mitre.

La Gendarmería está a cargo de la custodia de la frontera terrestre, pero también desarrolla labores de prevención de seguridad en áreas sensibles, al igual que la Prefectura, que dejó de ser solo policía guardacostas.

El gobierno de Cristina Kirchner relevó el miércoles a las cúpulas de las dos fuerzas, que nuclean juntas a más de 50.000 efectivos, luego de considerarlas responsables por una errónea aplicación de un decreto, ahora derogado.

El decreto intentaba arreglar históricas distorsiones de salarios, enmendadas recientemente por un fallo de la Corte Suprema, pero al aplicar la liquidación se introdujeron rebajas de 30% a 60% que fueron el detonante del conflicto. El Ministerio de Seguridad anunció el jueves la liquidación de salarios sin los descuentos pero el anuncio no descomprimió la protesta.

Los manifestantes reclaman "la aprobación por escrito del petitorio (elevado al gobierno)", que exige entre otros puntos un salario básico de 7.000 pesos (USD 1.490), dijo Cabanas.Los policías militarizados se mantienen manifestando uniformados pero sin armas frente a las sedes de las instituciones.

"Esta protesta deja en vilo a toda la ciudadanía", advirtió este viernes en un aviso pago en los diarios del ala afín al gobierno de la central obrera peronista CGT que dirige Antonio Caló, al reclamar a los manifestantes deponer su actitud. Según la declaración "la seguridad no puede condicionarse a ningún petitorio, por justo que fuere, sin transformarse en una extorsión (...) en un desafío abierto a las autoridades constitucionales en un Estado democrático".

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