Policía de México ha hallado 49 cadáveres esta semana en Veracruz

Las muertes apuntas a un ajuste de cuentas entre criminales.

Otros 14 cadáveres fueron arrojados en el puerto de Veracruz, este de México, donde ya habían aparecido 35 cuerpos el martes, rodeando de zozobra una cumbre nacional de fiscales, mientras familiares de víctimas niegan que todas sean criminales como afirma el gobierno local.


Los 14 cuerpos aparecieron el jueves en varios puntos de la zona metropolitana de ese importante puerto sobre el Golfo de México, siete de ellos envueltos en plástico, mientras militares y policías patrullaban para brindar seguridad a los responsables de la fiscalías de 31 estados y el distrito capital.


El martes, antes de iniciarse la cumbre, otros 35 cadáveres fueron abandonados en dos camionetas en Boca del Rio, municipio anexo a Veracruz y sede del evento. El fiscal de Veracruz Reynaldo Escobar dijo que "hubo tortura, sadismo en la ejecución" y aseguró también que todas las víctimas tenían antecedentes penales.


Esa afirmación ha sido contestada por familiares de algunas víctimas, mientras el congresista y aspirante presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Manlio Fabio Beltrones acusó al gobierno de Veracruz -de su misma colectividad- de intentar minimizar lo ocurrido.


"Son seres humanos y si vamos a legitimar que sean ejecutados por ser delincuentes coincidiríamos con los mismos motivos que llevan a sus victimarios" a asesinarlos, cuestionó.


El gobierno federal aseguró que los indicios apuntan a un ajuste de cuentas entre criminales y el fiscal Escobar mencionó que junto a los 35 cadáveres del martes se halló al menos un mensaje de un grupo narcotraficante.


Según la prensa el mensaje apuntaría a que los muertos pertenecen a Los Zetas, un cártel creado por militares desertores al que se responsabiliza de la explosión de violencia este año en Veracruz.


"Es lamentable que más de una treintena de seres humanos puedan ser dejados en la calle sin que exista (...) una investigación rápida que nos lleve a dilucidar qué fue lo que pasó", añadió Beltrones.


Pese a la afirmación de las autoridades, aún no es claro que todas las víctimas sean criminales. El fiscal Escobar incurrió en contradicciones sobre la cifra de cadáveres identificados y anunció que no se darán sus nombres.


Entre los 35 muertos del martes había un policía estatal y dos menores. La madre de uno de esos jóvenes, Rocío Velásquez, aseguró que éste fue detenido por policías y desapareció una semana antes.


"Yo vi a la patrulla en que se llevaron a mi hijo, anoté el número. Fui y abordé a los patrulleros y ellos me apuntaron para que yo no me acercara", dijo. "Nunca llegó a la inspección, apareció muerto. No volví a saber de él hasta hoy que encontré a mi hijo, a los ocho días exactos", relató a periodistas a la entrada de la morgue.


La aparición de muertos presentados como delincuentes ha generado reclamos de grupos de derechos humanos al presidente Felipe Calderón, que lanzó desde diciembre de 2006 una ofensiva militarizada contra los cárteles a la que se atribuyen más de 41.000 muertos.


En 2010 el propio Calderón tuvo que disculparse por asegurar que eran delincuentes 15 jóvenes asesinados en una fiesta por pistoleros en Ciudad Juárez (norte), cuyas familias demostraron que la mayoría eran estudiantes y deportistas destacados.


Existe la tendencia de presentar al muerto como criminal, "como si el tratarse de delincuentes justificara que fueran ejecutados", señaló Miguel Concha, del Centro de Derechos Humanos Fray Victoria.


"Hay sospechas de que algunas de las víctimas pudieran no estar relacionadas con el crimen organizado y esto debe ser investigado y aclarado", añadió.


Para el investigador sobre seguridad nacional Erubiel Tirado, de la jesuita Universidad Iberoamericana, las autoridades "intentan hacer creer que (los delincuentes) sólo se están matando entre ellos, lo cual es una falacia".
 

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