Como “posible genocidio” calificó la ONU violaciones del Estado Islámico en Irak

El alto comisionado para los Derechos Humanos de esta entidad presentó un informe este martes sobre los abusos de ISIS en este país.

EFE

 Las violaciones cometidas por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Irak constituyen un "posible genocidio", según el informe publicado este martes por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Misión de la ONU en ese país (UNAMI).

"El EI continúa cometiendo de forma sistemática y generalizada violaciones y abusos de la ley humanitaria internacional y de la ley internacional de derechos humanos. Estos actos, pueden suponer, en algunos casos, crímenes de guerra, contra la Humanidad y posible genocidio", se indica en el texto.

En teleconferencia desde Bagdad, el director de Derechos Humanos de la UNAMI, Francesco Motta, explicó las razones por las cuales puede sospecharse la posibilidad de un genocidio.

"Se ha podido demostrar la intención de acabar totalmente o parcialmente con comunidades enteras, incluyendo a los yazidis", afirmó Motta.

Si bien Motta aclaró que el informe no hace una evaluación profunda y rigurosa sobre los crímenes cometidos y lo que significan ante la ley internacional, sí que dejó claro que el EI ha cometido actos bárbaros de forma intencionada.

"Han perseguido claramente a varias comunidades en base a su etnia o a su religión, han asesinado a parte de sus miembros, las han expulsado, las han forzado a convertirse o las han esclavizado, en el caso de las mujeres. La intención era destruirlas", agregó Motta.

En el informe se denuncia que el EI ha asesinado y secuestrado "a gran cantidad" de civiles.

"Las víctimas incluyen a aquellos que se oponen al EI, así como personas afines al Gobierno, como miembros de las fuerzas de seguridad, policías, funcionarios; profesionales, como abogados, doctores o periodistas; y líderes religiosos", se explica.

La UNAMI relata como el grupo yihadista aplica su propio sistema judicial, que sentencia a muerte en innumerables ocasiones, además de aplicar castigos inhumanos como las amputaciones o las lapidaciones.

Asimismo, se relatan numerosos ejemplos de ejecuciones públicas, "por disparos, cortándoles la cabeza, quemándolos vivos o tirándolos desde un edificio".

"Hay también denuncias del asesinato de niños soldados que abandonaron el frente en la provincia de Al Anbar", se agrega en el texto.

De hecho, se ha podido verificar que entre 800 y 500 menores han sido secuestrados en Mosul, la segunda ciudad del país, para entrenamiento militar y educación religiosa.

"El trato a los niños es especialmente horrendo: se usa a menores de hasta nueve años como escudos humanos, como bombas humanas, y se les pone en primera línea de combate", explicó Motta.

El informe también se refiere a los abusos sexuales y al hecho que "el Estado Islámico continúa abusando sexualmente de niños y mujeres", y se hace hincapié en el caso de las "esclavas sexuales".

En el trabajo se denuncia que el conflicto entre el Gobierno y los distintos grupos yihadistas en Irak está cebándose en los civiles, con más de 18.800 víctimas mortales y otros 36.245 heridos entre enero de 2014 y octubre de 2015.

Además de los fallecidos y heridos, más de 3,2 millones de personas se han convertido en desplazados internos en su propio país, lo que incluye a más de un millón de menores de edad.

Del total de víctimas, 3.855 murieron y otras 7.056 resultaron heridas entre mayo y octubre del año pasado, aunque en el texto de la ONU se advierte de que las cifras podrían ser mucho mayores de las registradas.

La mitad de las muertes ocurrieron en Bagdad, según el estudio, en el que se documenta además el descubrimiento de fosas comunes, algunas encontradas en áreas donde había actuado el EI, pero otras que presumiblemente sepultan a víctimas del régimen de Sadam Hussein.

Por otra parte, la UNAMI también acusa a las fuerzas de seguridad iraquíes y a sus aliados -milicias, grupos tribales y peshmergas (fuerzas kurdas)- de asesinatos ilegales y de secuestros.

"Muchos de estos incidentes son relativos a personas de las que se sospecha han colaborado con el EI", se indica en el texto, en el que se lamenta que las fuerzas de seguridad no hayan protegido como debían a los civiles.

Ante esta situación, el informe incluye la petición expresa del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, de que el Gobierno de Irak haga las modificaciones legislativas correspondientes para que los tribunales locales puedan juzgar crímenes internacionales.

Además, Zeid solicita al Gobierno iraquí que firme el Tratado de Roma que permitirá a la Corte Penal Internacional juzgar los graves crímenes cometidos.