Presidente del Senado de Brasil, suspendido de su cargo por sospechas de corrupción

Renán Calheiros se habría valido de su influencia para favorecer a la constructora Mendes Júnior. La Corte Suprema ya lo investiga.

El presidente del Senado, Renan Calheiros, ahora suspendido, durante una sesión en el hemiciclo a principios de este mes. AFP

Un juez del Tribunal Supremo suspendió hoy temporalmente al presidente del Senado de Brasil, Renan Calheiros, quien la semana pasada pasó a ser procesado por corrupción.

El magistrado Marco Aurélio Mello aceptó un pedido del partido Rede Sustentabilidade y argumentó que, al convertirse en reo, Calheiros no puede ser jefe del Senado porque se encuentra en la línea de sucesión de la Presidencia.

El Supremo aceptó la semana pasada la denuncia presentada por la Fiscalía, que apunta que Calheiros recibió coimas de la constructora Mendes Júnior para pagar la pensión de una hija que tuvo fuera del matrimonio.

Calheiros ha sido uno de los acusados más reconocidos por la corrupción en Brasil. Heredero de una casta política en su familia, que incluye a su padre, el exprefecto Olavo Calheiros Novais, Calheiros ya había renunciado a la presidencia del Senado en 2007 por este caso (bautizado por entonces como "Renangate"). Por entonces, Calheiros fue absolvido tras una votación en el Senado (el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de hecho, desestimó el caso y dijo que el país debía concentrarse en asuntos de mayor interés).

En específico, la Corte Suprema investiga si Calheiros recibió prebendas personales para insistir en enmiendas legislativas a favor de la constructora Mendes Júnior. A cambio de dichos favores, la empresa pagaba los gastos personales de Mónica Veloso, una periodista con la que Calheiros tuvo una hija por fuera de su matrimonio.

Sobre Calheiros también pesan acusaciones por sus presuntos vínculos al círculo de corrupción en la empresa estatal Petrobras. Aunque no existe todavía una acusación formal, el procurador general de Brasil, Rodrigo Janot, pidió la cárcel para él y otros dos políticos de alto nivel (el senador Romero Jucá y el expresidente José Sarney) por, según Janot, haber intentado blopquear las investigaciones por corrupción contra políticos de su vecindad.

Calheiros tiene otras dos investigaciones pendientes. En la primera, abierta en 2015, se le acusa de haber utilizado aviones de la Fuerza Aérea Brasileña para viajes personales. En la segunda, una demanda civil, se lo acusa de haber causado daño ambiental al ordenar ciertas obras públicas en la Estación Ecológica Murici.

Calheiros continuará con su puesto como senador. Lo reemplazará de manera temporal el senador del PT Jorge Viana, primer vicepresidente. Calheiros fue una de las cabezas del juicio político contra la expresidenta Dilma Rousseff.