Primera cita para la paz

Con la participación de 11 voceros de cada parte, el presidente de la República, Nicolás Maduro, dio inicio al primer encuentro asegurando que “vamos a escuchar pacientemente a los compañeros opositores”. Primeras propuestas.

Durante varias horas el presidente Nicolás Maduro, miembros de la oposición y veedores internacionales hablaron de paz. / EFE

Venezuela fue ayer un mar de rumores. Horas antes de la cita en Miraflores para instalar el diálogo de paz, pactado el martes entre gobierno y oposición con acompañamiento de tres cancilleres de la Unasur y un representante del Vaticano, la Mesa de Unidad Democrática estuvo reunida durante varias horas evaluando su asistencia a Miraflores. “Pensamos en no ir”, aseguró una fuente de la oposición, “sobre todo después de que Maduro insultara a Capriles”. Durante un acto público, con 14 mil maestros y directores de escuelas de 29 mil instituciones del país, el mandatario dijo que Henrique Capriles, líder de la oposición y excandidato presidencial, era “un gobernador fracasado”.

Es justamente ese discurso agresivo lo que ha hecho que el sector radical de la oposición (María Corina Machado, Leopoldo López, Antonio Ledezma y los líderes estudiantiles Juan Requesens y Gaby Arellano) no respalde el diálogo, al que tildan de “farsa y teatro”.

Pasadas las 6 de la tarde, la incertidumbre se despejó cuando el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo, informó que iba en camino a la convocatoria del gobierno “para dialogar por la paz”. Capriles aseguró que “yo voy a defender la verdad, porque con la verdad ni temo ni ofendo”, e indicó que “los que no están de acuerdo con el diálogo están en todo su derecho, pero los instó a proponer alternativas porque “el país las necesita”.

El diálogo comenzó a las 8 de la noche, con tres horas de retraso. En la mesa de diálogo, que se transmitió en cadena nacional de radio y televisión, por exigencia de la oposición, estuvo el delegado del Nuncio Apostólico, Aldo Giordano, “testigo de buena fe”, quien leyó un mensaje del papa Francisco: “Se trata de un camino largo y difícil, pero es el único que los puede conducir a la paz y la justicia”. Como representantes del oficialismo asistieron el alcalde del municipio Libertador, Jorge Rodríguez; el vicepresidente Jorge Arreaza; el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello; la primera dama, Cilia Flores, entre otros funcionarios del gobierno.

Estuvieron los representantes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), los cancilleres Ricardo Patiño de Ecuador; María Ángela Holguín, de Colombia, y Luis Alberto Figueiredo, de Brasil, quienes horas antes se reunieron para analizar los avances logrados a instancias de la organización. La ministra colombiana fue enfática al aclarar que lo que están haciendo los ministros, “no es una labor de intervención, sino de acompañamiento a este acercamiento entre todas las partes”. Patiño, por su parte, aseguró que “el diálogo ya era impostergable”.

Del lado de la oposición llegaron Henri Falcón (gobernador de Lara), Ramón Guillermo Aveledo (secretario ejecutivo de la MUD), Ómar Barboza (presidente ejecutivo de Un Nuevo Tiempo), Henrique Capriles Radosnki (gobernador de Miranda), entre otros, pues el acuerdo previo incluyó la participación de 11 representantes de cada una de las partes.

Maduro hizo la instalación oficial del evento. “Valió la pena hacer el esfuerzo, hay visiones para que se imponga lo que es la extrema de una política (...). Siempre hemos querido que haya cabida para otras corrientes políticas”, dijo el jefe de Estado al iniciar su intervención ante el grupo que se reunió en el salón Ayacucho. Recordó al presidente Chávez y su convicción por la paz, fustigó la actuación de la oposición el 11 de abril de 2002 y criticó “a los que nos siguen creyendo su patio trasero”. “A los compatriotas de oposición les decimos que los vamos a escuchar pacientemente (...), los que estamos sentados aquí estamos aquí porque somos la voz de millones de venezolanos”, aseguró Maduro.

 Aveledo afirmó que la razón para que el diálogo fuera público fue: “Para vencer la desconfianza”. Expresó que la agenda de la oposición estaba enmarcada en la Constitución y señaló que eso implicaba la libertad de los presos políticos. La oposición le entregó un proyecto de amnistía para los capturados de las manifestaciones a Maduro y propuso que fuera debatido en los próximos días.

Los esfuerzos fueron aplaudidos por el Centro Carter. “Confío en que se puedan alcanzar acuerdos mínimos, que eviten que el país se arriesgue a consecuencias impredecibles”, aseguró en un comunicado el centro fundado por el expresidente estadounidense Jimmy Carter.

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