Proponen reforma política para atender a manifestantes en Brasil

Abogados y episcopado presentaron un proyecto de ley que busca de forma popular reformar el sistema político de Brasil

Mientras tanto Dilma Rousseff se reúne con miembros del movimiento que impulsó las protestas que sacuden hace dos semanas al país./ EFE
Mientras tanto Dilma Rousseff se reúne con miembros del movimiento que impulsó las protestas que sacuden hace dos semanas al país./ EFE

El colegio de los abogados de Brasil y el episcopado de la Iglesia católica presentaron este lunesel borrador de un proyecto de ley de iniciativa popular destinado a reformar el sistema político nacional, como respuesta a las manifestaciones que sacuden al país desde hace dos semanas.

La Orden de los Abogados de Brasil (OAB) y la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), junto con otras organizaciones sociales, se proponen recoger firmas de apoyo a un proyecto de reforma política que será presentado al Congreso.

Según la legislación brasileña, para que el Legislativo vote un proyecto de ley presentado por organizaciones ciudadanas la iniciativa tiene que contar con el respaldo de al menos el 1 % del electorado del país, lo que equivale a cerca de un millón de firmas.

"Sin la participación popular y la presión de la opinión pública, el Congreso no aprueba las reformas necesarias", aseguró el presidente de la OAB, Marcus Vinicius Furtado, en el acto de presentación del proyecto de ley de iniciativa popular en Brasilia.

Los impulsores consideran que la propuesta puede ofrecer una respuesta a los manifestantes, que protestan contra la corrupción y dicen no ser representados por ningún partido político.

Tanto la OAB como la CNBB ayudaron a impulsar hace un par de años otro proyecto de ley de iniciativa popular que el Congreso terminó aprobando bajo presiones y que prevé que los candidatos a elecciones municipales, legislativas, regionales y presidenciales tienen que tener un currículo con "ficha limpia", es decir que no pueden haber sido condenados por ningún tribunal de segunda instancia.

El proyecto ahora propuesto se propone impulsar una "elección limpia" mediante la depuración de los partidos que pueden postular aspirantes y la prohibición de donaciones de empresas a candidatos.

"Partimos del presupuesto que el actual sistema electoral ya no le sirve a Brasil. El sistema actual no respeta a la sociedad. Proponemos la extinción de las donaciones de empresas porque las empresas no ejercen ciudadanía. Su único objetivo es el lucro", dijo el juez Marlo Reis, del Movimiento de Combate a la Corrupción Electoral, otra de las organizaciones que apoyan la iniciativa.

El proyecto también prevé elecciones de senadores y diputados en dos votaciones, la primera para escoger el número de escaños de cada partido y la segunda para definir a los candidatos preferidos en cada lista partidaria.

Las organizaciones representativas de la sociedad también proponen mayores inversiones en la salud y educación y más control sobre los gastos para el Mundial de fútbol de 2014 y sobre las ganancias de las empresas de transporte público.

Todas son reivindicaciones de los manifestantes que han salido a protestar en las calles de más de un centenar de ciudades del país.

Pese a que los brasileños continúan saliendo a las calles para protestar y a que las manifestaciones son apoyadas por el 75 % de la población, las movilizaciones perdieron vigor desde el jueves, cuando movilizaron a cerca de 1,2 millones de personas en un centenar de ciudades.

El domingo las protestas se limitaron a unas veinte ciudades y la mayor tan sólo congregó a unas 4.000 personas en Río de Janeiro.

Las protestas en Brasil comenzaron la semana pasada en Sao Paulo, exclusivamente contra la subida de los pasajes, pero ganaron otras reivindicaciones, como mayores inversiones en salud y en educación, y críticas contra la corrupción y los elevados gastos del Gobierno para organizar eventos como el Mundial de fútbol de 2014.

Luego de que las principales ciudades anunciaran reducciones en las tarifas de transporte público, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, invitó a los manifestantes a un diálogo y propuso un Pacto Nacional por mejores servicios públicos en el país.

La mandataria comenzará a discutir el pacto este mismo lunes, cuando se reunirá primero con militantes del movimiento social que lideró las manifestaciones y después con los gobernadores de los 27 estados del país y con alcalde de las capitales regionales.