Puerta abierta para negociar el diferendo marítimo con Venezuela

A pesar de que Venezuela se mostró dispuesta al diálogo, Colombia sigue esperando la respuesta a la nota de protesta entregada el 17 de junio.

Delcy Rodríguez, ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela. / EFE

Venezuela se mostró dispuesta a negociar en el marco de la controversia con Colombia a raíz del decreto 1787, emitido el 26 de mayo por Caracas y el cual establece la Zona Operativa de Defensa Integral Marítimas e Insular (Zodimain) Occidental, que incluye áreas marítimas pendientes por delimitar. Colombia tiene la voluntad de buscar una solución conjunta, pero sigue esperando que se corrijan las coordenadas establecidas en el decreto venezolano.

La Cancillería colombiana, mediante una nota de protesta entregada al embajador venezolano en Bogotá el 17 de junio, pidió a Venezuela corregir el decreto 1787, debido a que, como anunció mediante un comunicado, “las áreas en las que unilateralmente Venezuela establece sus coordenadas en la Zodimain Occidental, no pueden asumirse como venezolanas, por cuanto continúan en controversia o no se ajustan a lo acordado bilateralmente”. Colombia afirmó que la instancia competente para negociar la delimitación es la Comisión Binacional de Alto Nivel (Coban), que existe desde el 14 de julio de 1990.

Ante esto, el Estado venezolano expresó su disposición para abordar las delimitaciones pendientes con Colombia en el marco del derecho internacional y afirmó que coincide en la realización de la Coban, “para conversar oportuna y eficazmente los temas de interés bilateral, que redunde en las buenas relaciones entre ambos países”. Venezuela también aseguró que “cumple y cumplirá con todos los tratados internacionales válidamente suscritos por ella, fiel a su tradición de respeto absoluto del derecho internacional público”.

La Comisión Binacional de Alto Nivel sería, entonces, la encargada de buscar una solución al largo diferendo marítimo en el golfo de Venezuela, cuyos antecedentes se pueden rastrear desde 1830, con la separación de la Capitanía General de Venezuela de la Gran Colombia, y el laudo español de 1891 y el suizo de 1916. En la historia más reciente, las negociaciones bilaterales datan de 1969 y, aunque varias veces han estado cerca de lograr un acuerdo definitivo, éste no se ha concretado. En la zona del golfo, apetecida por su salida al mar Caribe y sus recursos energéticos, convergen múltiples argumentos históricos e intereses estratégicos y económicos de ambas partes. La Coban hizo el último intento de negociación, en el que por poco se pone punto final a la controversia.

Por la parte colombiana, la Coban estuvo presidida por Pedro Gómez Barrero desde su creación, en 1990. En 2007, medios colombianos informaron que la comisión estaba cerca de lograr un acuerdo que, una vez aceptado por ambos presidentes, iba a ser sometido a referendo en cada país. El propio Gómez Barrero, en una entrevista con El Tiempo el 9 de septiembre de 2007, aseguró: “Ya está la masa lista para hacer el pan (...) las delegaciones tienen aproximaciones serias, claras y justificadas para llegar pronto a un convenio definitivo”. Entonces se conoció que la discusión se centraba en tres temas: la delimitación en la zona del golfo, en Los Monjes y en la Zona Económica Exclusiva.

Sin embargo, el acuerdo no se logró. Desde el año 2007 la comisión no volvió a sesionar y en 2009 Venezuela hizo un relevo de los integrantes de su equipo negociador, hasta entonces presidido por Pavel Rondón. Los cambios se produjeron tras la divulgación por parte del negociador venezolano Francisco Nieves-Croes de una propuesta de delimitación de las áreas marinas y submarinas con Colombia, que generó revuelo en su país. La comisión pasó a ser presidida por el viceministro de Exteriores para América Latina y el Caribe, Francisco Arias Cárdenas, y como nuevos miembros entraron el exministro de la Defensa y almirante retirado Orlando Maniglia y el encargado de Negocios en Colombia, Gregorio Flores.

Desde 2009 el diferendo se había quedado dormido. Ahora Caracas abre la puerta a la negociación, pero en su comunicado no está la respuesta esperada por Colombia. La canciller María Ángela Holguín reiteró que “estamos esperando la respuesta de la nota de protesta que le hemos hecho llegar (...) en donde pedimos el cambio de las coordenadas, la rectificación del decreto”. El presidente Juan Manuel Santos añadió que para que se convoque a la comisión negociadora, antes Colombia requiere una respuesta oficial de Venezuela a la nota de protesta.