Putin, de paseo por Crimea

Continúan los combates en Donetsk, este de Ucrania.

EFE

En medio de graves enfrentamientos entre los rebeldes prorrusos y el ejército ucraniano en la región de Donetsk, los cuales dejan 74 civiles muertos en tres días, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, llegó al puerto de Yalta en la anexada península de Crimea para hablar de paz y, al mismo tiempo, hacer una demostración de fuerza.

El viaje de Putin a Crimea supone, según analistas del New York Times, “un componente simbólico muy importante, pues llegó con ministros y parlamentarios, en medio de duras sanciones impuestas por Occidente”. La visita ya generó malestar en el gobierno ucraniano, que calificó el viaje de “inadmisible”.

En un discurso conciliador pero firme, Putin aseguró que Rusia hará todo lo que pueda para que termine el conflicto en el Este de Ucrania y dijo que su país no se aislará del mundo. “Vamos a hacer todo lo que depende de nosotros para que este conflicto termine cuanto antes”, agregó. Al mismo tiempo, el mandatario ruso reconoció que el Ejército de su país intervino en la península para garantizar la celebración del referendo sobre la reunificación.

“Hemos usado nuestras fuerzas armadas, pero sólo para dar a la gente que vive en este territorio la posibilidad de expresar su opinión sobre el futuro”, dijo Putin, quien calificó de vacías y sin fundamento las acusaciones de Occidente por la anexión de Crimea, al explicar que “se trata de un territorio históricamente ruso que fue injustamente integrado a Ucrania en 1954, cuando ambos formaban parte de la Unión Soviética”.

El mandatario ruso advirtió que continuará defendiendo los intereses nacionales. “Todos nuestros socios en el mundo deberían entender que Rusia, como cualquier otro país soberano, tiene varias vías y medidas para defender sus intereses, y que estos medios incluyen las fuerzas armadas. Pero esto no es una panacea y no pretendemos, como otros, ir corriendo por el mundo con una cuchilla y blandiéndola en todas partes”.

Putin dijo que en Ucrania “se ha desatado una enorme catástrofe humanitaria” y recordó el envío de cerca de 300 camiones rusos que transportan más de 1.800 toneladas de alimentos, medicamentos y generadores, algo que causa inquietud en muchos países occidentales, pues temen que el convoy pueda servir a una posible intervención rusa en Ucrania. Por eso Ucrania envió a Donetsk y Lugansk su propio convoy, compuesto por 15 camiones con 240 toneladas de productos de primera necesidad.

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