Putin y el asesinato que hoy lo enfrenta con el Gobierno Británico

Una investigación judicial señala al presidente ruso como el autor del asesinato del exespía Alexander Litvinenko, calificado como el primer acto de terrorismo nuclear de la historia dirigido a una persona.

Aleksandr Valtérovich Litvinenko, poco antes de su muerte, el 23 de noviembre de 2006.

 Una gota de polonio debió bastar para asesinar a Alexander Litvinenko. Este hombre no solo fue el primer caso confirmado de síndrome de radiación aguda en el mundo, representa para muchos el símbolo del primer acto de terrorismo nuclear dirigido hacia una persona en la historia.

Cuentan que Litvinenko tuvo que ser enterrado en un ataúd de plomo para evitar fugas radiactivas, y alrededor de su muerte muchas son las hipótesis que se han tejido con los años. Se sabe que tuvo una reunión en el bar de un hotel en Londres con dos de sus colegas, allí habría tomado un té envenenado, después de eso vendría una repentina y agresiva enfermedad que cerca de tres semanas después, un 23 de noviembre de 2006, lo llevó a la muerte. (Vea: Polonio, la sustancia radioactiva altamente tóxica que mató a Litvinenko)

La vida y profesión de Litvinenko explicaría por qué fue asesinado: fue veterano de la guerra de Chechenia y posteriormente se vinculó al servicio de inteligencia ruso. Estando allí habría trabajado como informante del MI6, el servicio secreto británico, utilizando la información que recabó en sus investigaciones a la mafia rusa para filtrarla a este organismo.

Así mismo, por varios años, apoyó al empresario ruso Boris Berezovsky, uno de los más férreos opositores de Vladimir Putin, quien para entonces era jefe de Litvinenko en la inteligencia rusa. Berezovsky fue exiliado en el Reino Unido y perseguido por Putin, en marzo de 2013 apareció ahorcado en su mansión inglesa, en un aparente suicidio.

Al igual que Berezovsky, Litvinenko huyó de Rusia, luego de arremeter en contra del presidente de entonces y Putin, y se refugió en Londres.
Este jueves un nuevo capítulo se escribe en medio del caso Litvinenko, calificado por muchos como el crimen “casi perfecto”: una investigación judicial británica desató una tormenta entre Londres y Moscú. En esta se indica que Putin aprobó e impulsó el crimen en contra del exespía.

"La operación del FSB (servicios de inteligencia rusos) para matar a Litvinenko fue probablemente aprobada por (Nikolai) Patrushev (director del FSB en la época) y también por el presidente Putin", indica la investigación británica. Pero si bien la palabra “probablemente” aporta un tinte de duda en las afirmaciones, las conclusiones del informe son más contundentes al indicar que "el Estado ruso fue responsable de la muerte de Litvinenko" pues "era percibido por quienes estaban en el FSB (servicio secreto) como alguien que había traicionado a la organización".

"Lo que pasó fue absolutamente abominable, y este informe confirma lo que siempre creímos, y lo que el último gobierno laborista pensaba en el momento de este asesinato horrible, que es que se trató de una acción de Estado", dijo el primer ministro británico David Cameron, en una declaración a la televisión británica desde Davos.

"No había ninguna razón de esperar que el informe final sobre esta investigación políticamente sesgada y a la que le falta muchísima transparencia (....) iba a ser objetiva e imparcial", lamentó por su parte la portavoz del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Maria Zajarova a medios internacionales.

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