¿Quién quiere ser 'Charlie Hebdo'?

Debatieron sobre la democracia, la política migratoria y el poder de la prensa. Más allá de la indignación, ¿por qué sucedieron estos ataques en París y cómo impactan las ideas?

“Nos gusta decir (a nosotros, quienes trabajamos con las plumas y los pixeles) que las plumas (o los pixeles) son más poderosas que la espada. Pero alguien trae una espada (o una Kalashnikov) para comprobarlo, y no estamos tan seguros”, escribió Philip Gourevitch en la revista The New Yorker a propósito del asesinato de doce personas en las instalaciones del semanario parisino Charlie Hebdo. Tras recordar que la libertad de prensa es uno de los valores fundamentales de los países de Occidente, Gourevitch presentó un argumento muy válido: esa libertad es, justamente, el valor que menos defienden los ciudadanos de estos países. Se limitan a saber que está allí, disponible. Charlie Hebdo lo cuidaba y eso hacía singular su labor. “No somos Charlie porque hoy nosotros estamos vivos”.

Un argumento similar formuló la revista estadounidense The Atlantic. Este, dijeron, parece un ataque a los ideales de la Europa moderna. No es un ataque al Gobierno, ni tampoco a las políticas de inmigración, sino a las ideas que componen, desde muy dentro, la democracia. The Guardian, por su parte, hizo énfasis en que el ataque no fue un choque entre civilizaciones, sino que en realidad habla de cómo un país acoge a una sociedad nueva y contraria a sus propios límites. Estas tensiones son ineludibles, dice el diario, en un continente cuya derecha política ha vuelto al discurso más extremo, y dividido la sociedad en una dicotomía simple: nosotros y ellos.

Este fue el contenido revelado por otros medios de comunicación del mundo.

- ‘THE NEW YORKER’

Desde el 7 de enero, la revista estadounidense ha publicado breves análisis sobre el atentado en París. Amy Davidson, parte del equipo de la revista, resaltó la fiereza de ‘Charlie Hebdo’ para mantener su independencia: “El crimen del miércoles no debe tener repercusiones en la línea editorial de la revista. No es en el silencio donde se encuentran las respuestas”. George Parker defendió la labor de la publicación, pero criticó la campaña ‘Yo soy Charlie’: “No somos Charlie, en otras palabras, porque arriesgamos muy poco aquella libertad a la que le damos tanto valor.

- ‘LE MONDE’

La publicación entregó detalles sobre el asalto en las instalaciones de ‘Charlie Hebdo’. Cuenta que los hombres se equivocaron de edificio y preguntaban, de manera obsesiva, “¿Dónde está Charlie?”. En la entrada asesinaron a un hombre y forzaron a Coco, una de sus dibujantes, a poner la clave de seguridad en la puerta del semanario (en el segundo piso). Al policía que agonizaba en la calle le preguntaron: “¿Quieres matarnos”, y entonces le dispararon en la cabeza. Seelow sugiere que, por la experticia en el manejo de armas, los hombres fueron entrenados en guerra.

- ‘LE FIGARO’

El diario parisino presentó una infografía de la persecución de los sospechosos, que dejaron su auto en la estación de gasolina de Vauciennes, cuyos trabajadores advirtieron a la policía. ‘Le Figaro’ también presenta una entrevista con Vincent Ollivier, exabogado de uno de los sospechosos, Chérif Kouachi. Ollivier aseguró que su antiguo cliente es un “aprendiz radical”, de origen argelino y nacionalidad francesa, un hombre silencioso y discreto que al parecer tiene conexiones con combatientes en Irak y ha asistido a sesiones de entrenamiento militar.

- 'THE NEW YORK TIMES’

En su editorial, el diario estadounidense es enfático en afirmar que no hay excusa para los ataques contra ‘Charlie Hebdo’, “como si el asesinato a sangre fría fuera el precio a pagar por imprimir una revista”. A renglón seguido, el editorial asegura que no es el momento para que la xenofobia pinte con la brocha del terrorismo a toda la comunidad musulmana y califica como vergonzosos los intentos de líderes de derecha, como Marine Le Pen, de aprovechar los ataques en beneficio de su agenda política.

- ‘LIBÉRATION’

Con información desde Lille, París, Estrasburgo, Grenoble, Toulouse y Limoges, el diario (que servirá como casa de ‘Charlie Hebdo’ por unos días) registró la indignación pública que produjo el atentado. Una amplia galería de caricaturas fue incluida como respuesta al ataque. En notas adicionales, el diario cuenta cómo el Estado Islámico (EI) celebró los actos terroristas y calificó como héroes a sus ejecutores, y presenta también un reportaje que recoge testimonios de vecinos y conocidos de Saïd Kouachi, uno de los sospechosos.

- ‘THE ATLANTIC’

Jeffrey Goldberg argumenta que el ataque contra la revista parisina era por completo previsible, dado el clima de extremismo religioso que ha comenzado a surgir en Europa, y asegura que este hecho, como el asalto a un museo judío en Bruselas en mayo de 2014, es un ataque directo contra los ideales que dan fundamento a la Europa moderna, no contra las acciones de gobiernos europeos en países como Afganistán o Irak, y por eso resulta tan preocupante y doloroso.

- 'THE GUARDIAN’

En un comentario editorial publicado por el diario inglés, Nesrine Malik asegura que suponer que el ataque contra ‘Charlie Hebdo’ es una suerte de choque de civilizaciones es una simplificación peligrosa que deja de lado aspectos como, por ejemplo, el panorama migratorio en Francia, un país secular donde, como en otros territorios europeos, los partidos de derecha están en auge, y con ellos el discurso religioso se ha tornado más extremo, hasta el punto de dibujar una frontera inexistente entre “ellos” y “nosotros”.

- JYLLANDS-POSTEN’

El diario danés ‘Jyllands-Posten’, que en 2005 recibió amenazas por publicar caricaturas sobre el profeta Mahoma, fue una de las publicaciones que se abstuvieron de publicar tiras de ‘Charlie Hebdo’. “Reafirmo mi derecho como redactor jefe de publicar cualquier tipo de dibujos (...) Pero no ahora. La verdad es que para nosotros sería totalmente irresponsable publicar nuevos o viejos dibujos del profeta ahora. Algunos no quieren admitirlo. Yo sí, aunque a disgusto. El ‘Jyllands-Posten’ tiene una responsabilidad hacia sí mismo y hacia sus empleados”, dijo Jørn Mikkelsen.

Temas relacionados

 

últimas noticias