¿Quiénes son las mujeres que usa Trump para atacar a los Clinton?

El candidato republicano se rodea de mujeres que acusan a los Clinton de abusos sexuales y acoso.

AFP

Consciente de que la filtración de sus comentarios lascivos y sexistas de hace una década está dañando su carrera política como ningún otro escándalo hasta ahora, Donald Trump intentó el domingo pasar al contraataque con un golpe de efecto: rodeándose de mujeres que durante años han acusado al expresidente Bill Clinton de abuso sexual y a su mujer y hoy candidata presidencial, Hillary Clinton, de encubrirlo y acosarlas. (Lea: La revancha sexual de Trump)

"Estas cuatro mujeres supervalientes me han pedido estar aquí", dijo Trump al presentar hora y media antes del debate, en un acto no agendado, a las mujeres -Paula Jones, Juanita Broaddrick, Kathleen Willey y Kathy Shelton- que recordaron sus casos, denunciaron a los Clinton y manifestaron su apoyo al candidato republicano.

La estrategia fue un in crescendo que comenzó con unos retuits, continuó con la comparecencia de Trump junto a las cuatro mujeres y culminó con su presencia en el segundo duelo presidencial como público, sentadas a escasa distancia de Bill Clinton, que lo presenció junto a su hija, Chelsea, en el espacio reservado a la familia de los candidatos.

Pero de haber sido por Trump y su equipo, la confrontación habría sido completa. Según revela este lunes The Washington Post, Trump intentó que las mujeres se sentaran junto a su familia, para que pudieran entrar en el mismo momento que lo hacía Bill Clinton y provocar un cara a cara.

"Íbamos a ponerlas en el espacio VIP", confirmó el exalcalde de Nueva York y estrecho aliado de Trump, Rudolph Giuliani, al diario. "Lo teníamos todo preparado. Queríamos que le estrecharan la mano a Bill, para ver si él les daría la mano". El plan fue desbaratado por el copresidente de la Comisión de Debates Presidenciales, Frank J. Fahrenkopf. Según Giuliani, el también expresidente del Comité Nacional Republicano amenazó con hacer expulsar a las mujeres si las sentaban donde pretendían.

Tres de las protagonistas inesperadas de la jornada, Jones, Broaddrick y Willey, han acusado a Clinton de acoso sexual, aunque ninguno de los casos llegó a los tribunales. El de Paula Jones es el más conocido, puesto que su demanda, que las dos partes acabaron solucionando en acuerdo extrajudicial que supuso el pago de 850.000 dólares aunque ninguna admisión pública de culpa por parte de Clinton, sacó a la luz el escándalo más grave de su presidencia: el de la becaria Monica Lewinsky —que notoriamente no ha participado en la puesta en escena de Trump— que casi le cuesta la Casa Blanca al demócrata.

"Estoy aquí para apoyar a Trump porque va a hacer América grande de nuevo, es una buena persona, no como Hillary", afirmó Jones en la comparecencia ante la prensa hora y media antes del debate, y en la que Trump no respondió a las preguntas sobre la grabación destapada el pasado viernes y que ha hundido su carrera durante todo el fin de semana.

"Las acciones hablan más alto que las palabras. Puede que Trump haya dicho algunas palabras, pero Bill Clinton me violó, y Hillary Clinton me amenazó", dijo Juanita Broaddrick, que afirma que Bill Clinton la violó en 1978 en Arkansas.

La cuarta participante en la puesta en escena de Trump, Kathy Shelton, fue violada cuando tenía 12 años. Clinton defendió como abogada a su agresor y consiguió que los cargos fueran sensiblemente rebajados. Según Shelton, ello demuestra que Clinton no ha dedicado su vida, como afirma, a defender a mujeres y niños, aunque a lo largo de los años la hoy candidata ha recordado que no defendió de forma voluntaria al agresor, sino que fue un caso que el juez le obligó a asumir de oficio.

Broaddrick, Willey y Jones grabaron previamente una entrevista con Breitbart News, el conglomerado mediático ultraconservador cuyo director, Stephen Bannon, es director de la campaña de Trump y a quien el Washington Post señala también como artífice de la puesta en escena de las mujeres en el debate.

"Hillary Clinton es una falsa feminista. Ninguna mujer que defiende a mujeres ataca a las víctimas de agresión sexual, ya sea su marido o no. ¿Por qué debería perdonársele su actitud? Nos ha llamado de todo", afirma en la cinta Willey, una antigua ayudante de la Casa Blanca cuyo caso también surgió a raíz de la denuncia de Paula Jones y que aseguró que Clinton la acosó sexualmente en el Despacho Oval.

Tal como había amenazado en el primer debate, Trump sacó a relucir en el segundo y penúltimo duelo con Hillary Clinton el pasado "de abuso de mujeres" de su marido, en un intento de minimizar su propio escándalo —calificándolo de "bromas de vestuario"— que le ha costado la retirada de apoyos de republicanos clave y hasta llamamientos a que abandone la carrera presidencial.

La campaña demócrata desestimó la estrategia de Trump como un "último ataque desesperado" del republicano. Pero en vista de la tensión de Hillary Clinton cuando su rival sacó a relucir el tema, y del aplauso que se llevó este en ese momento, puede que el tiro no fuera tan errado.