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hace 10 horas

"Quieren tapar el desastre económico que tiene la Argentina": Fernández de Kirchner

Así se refirió la expresidenta argentina al llamado a declarar en virtud de un proceso por supuestas irregularidades en licitaciones durante su gobierno.

La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, a las afueras de los tribunales en Comodoro Py. AFP

A las 10 de la mañana, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner llegó a los tribunales ubicados en Comodoro Py, una localidad de la Provincia de Buenos Aires, a atender el llamado de un juez, Julián Ercolini, que investiga presuntas irregularidades durante su gobierno, relacionadas con la entrega de varios contratos al Grupo Austral, una firma de propiedad del empresario Lázaro Báez, cercano al fallecido expresidente Néstor Kirchner y actualmente detenido por un proceso por supuesto lavado de activos. 

A su llegada fue recibida por miles de simpatizantes y por algunos de sus más cercanos colaboradores, algunos de los cuales, como el exministro de Economía, Axel Kicillof, también están siendo investigados. Entre los asistentes a los tribunales se encontraban, a su vez, la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y el actual juez de la Corte Interamericana (CIDH) Raúl Zaffaroni, quien dijo que ve similitudes entre los procesos contra Kirchner y contra el expresidente brasileño Lula da Silva, ya que ambos son exmandatarios "con un grado de imagen positiva considerable". Dijo que están tratando de "sacarlos del campo electoral".

Pero la protagonista fue, por supuesto, Fernández de Kirchner. La expresidenta se negó a responder a las preguntas de Ercolini. En cambio, le pidió al juez la nulidad de su declaración y presentó un escrito en el que solicitó una auditoría integral de la obra pública desde 2003, cuyo monto total llegó a 107.000 millones de dólares y la mayoría, aseguró, estuvo distribuido en energía, vías y viviendas. "Yo quiero que se investigue, pero quiero que se investigue toda la obra pública", dijo, señalando, entre otras, que con base en esa auditoría se podría ver que uno de los mayores adjudicatarios durante su gobierno fue Ángel Calcaterra, primo del actual presidente argentino Mauricio Macri. 

Y entonces arremetió contra su sucesor. Lo acusó como responsable de "una maniobra formidable de persecución política y de hostigamiento mediático"  que intenta "tapar el desastre económico y social que tiene la Argentina". Horas antes Macri había dicho que los argentinos quieren "que no haya más impunidad" y abogó porque las obras públicas no sean "nunca más" sinónimo de corrupción, en referencia al proceso contra Kirchner. La polarización en Argentina es crítica y, mientras tanto, la justicia de ese país sigue tratando de desenredar la madeja de la corrupción, al parecer, desplegada durante el gobierno de Cristina Fernández.