¿Reducirán el arsenal nuclear?

El presidente estadounidense, Barack Obama, propuso en Alemania bajar “hasta un tercio” sus armas nucleares si Rusia hace lo mismo. ¿Quién se desarmará primero?

El presidente de Estados Unidos Barack  Obama quiere convocar otra cumbre para "crear un marco internacional para el uso pacífico de la energía nuclear y mantener dentro de ciertos límites las ambiciones de Corea del Norte e Irán".
El presidente de Estados Unidos Barack Obama quiere convocar otra cumbre para "crear un marco internacional para el uso pacífico de la energía nuclear y mantener dentro de ciertos límites las ambiciones de Corea del Norte e Irán".

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso a Rusia, en un simbólico discurso en la puerta de Brandeburgo de Berlín, reducir sus armas nucleares. Según el último informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri), EE.UU. y Rusia tienen 16.200 armas nucleares, de las cuales, casi 4.000 están operativas.

Estados Unidos dispone de unas 2.150 cabezas nucleares (situadas en misiles o bases con fuerzas operaciones) y otras 5.500 que no están operativas, es decir 7.700 armas atómicas, 300 menos de las que tenía en 2012. Rusia, según el SIPRI, tiene unas 1.800 cabezas nucleares operativas y otras 6.700 sin desplegar, lo que eleva su arsenal a 8.500 armas nucleares, frente a las 10.000 de 2012. Aunque el armamento nuclear de las dos principales potencias atómicas se ha reducido, debido a la retirada de armas obsoletas, desde alrededor de 18.000 armas en enero de 2012 hasta las 16.200 actuales, el número de cabezas nucleares desplegadas permanece invariable.

Obama enmarcó su propuesta dentro de una visión de futuro del mundo en lo que denominó "el espíritu de Berlín", y que persigue justicia y paz para todos, respeto a los derechos humanos, equilibrio entre seguridad y privacidad, y acabar con el "estado mental de guerra perpetua". En un gesto dirigido especialmente a Moscú, el jefe de la Casa Blanca abogó por rebajar el número de cabezas atómicas estratégicas de las dos mayores potencias nucleares de las actuales 1.550 -el límite fijado en su último acuerdo bilateral (START III)- a algo más de 1.000 unidades.

"Como presidente he reforzado nuestros esfuerzos por evitar la proliferación atómica, reducir el número de armas nucleares estadounidenses y revisar su papel", dijo Obama. La reducción necesita un nuevo acuerdo con Rusia, la otra gran potencia nuclear, para lo que se requeriría una cumbre específica.

Además, en 2016, Obama quiere convocar otra cumbre para "crear un marco internacional para el uso pacífico de la energía nuclear y mantener dentro de ciertos límites las ambiciones de Corea del Norte e Irán".
La oferta, sin embargo, no fue bien recibida en Rusia, que dijo que no puede considerar seriamente la propuesta de Obama, mientras Estados Unidos desarrolla su defensa antimisiles, declaró el vice-Primer ministro ruso Dmitri Rogozine."¿Cómo se puede considerar seriamente esta idea de reducción de arsenales nucleares cuando Estados Unidos desarrolla su potencial de intercepción de este arsenal estratégico?", declaró Rogozine, quien está encargado del complejo militar-industrial ruso, citado por la agencia Itar-Tass.

"Claramente", el liderazgo político ruso no puede tomar esas consideraciones en serio", dijo Rogozin, que encabeza el sector de defensa y de la industria nuclear en el gabinete ruso. "La carrera de armas ofensivas conduce a la carrera de armas defensivas y viceversa", dijo, al hablar luego de una reunión gubernamental en San Petersburgo sobre el sector de defensa. Este exrepresentante de Rusia en la Otan se refería al escudo antimisiles estadounidense, manzana de la discordia entre Washington y Moscú en los últimos años. “La situación ya no es hoy la de los años 1960 u 1970, cuando solo Estados Unidos y la Unión soviética llevaban a cabo negociaciones de reducción de los armamentos nucleares. Es necesario ver más amplio (...) y ampliar el círculo de participantes", agregó Rogozin.

En su discurso, pronunciado en mangas de camisa y bajo un fuerte calor, aludió al simbolismo del lugar al señalar que "el Muro pertenece a la historia, pero tenemos historia por hacer" en alusión al ya inexistente Muro de Berlín, que durante décadas separó a las dos Alemania y fue el principal símbolo de la Guerra Fría.

El presidente destacó también que en la actualidad las personas ya no son ciudadanos de un país u otro, sino que también son "ciudadanos del mundo" y que el destino de los pueblos está "más ligado que nunca". Por eso nadie puede considerarse próspero si otro pasa hambre y nadie libre si hay seres humanos que sufren discriminación por motivo de su "raza", "religión", "género" u "orientación sexual".

Tanto en su discurso como en la rueda de prensa previa junto a la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente de EEUU, se refirió al escándalo del programa de espionaje masivo PRISM de los servicios de inteligencia de su país. Obama anunció a este respecto que desclasificará "parte de los programas" para "compartir" esa información y tranquilizar a ciudadanos y a países socios.

No obstante, reiteró que a su juicio se ha logrado en este ámbito un "equilibro adecuado" entre seguridad nacional, y libertades civiles y privacidad. El equilibrio entre seguridad y privacidad es también una de los elementos en que se basa el abandono del "estado mental de guerra perpetua" que propuso y que también incluye, en su caso, "cerrar" Guantánamo y controlar el empleo de "drones".

El presidente estadounidense también aludió a la grave crisis económica en Europa y destacó que todas las personas "merecen una oportunidad" en términos laborales, ya se encuentren "en Chicago, en Cleveland, en Belfast, Berlín, Atenas o Madrid".

Este tema fue abordado también en la rueda de prensa conjunta con Merkel, en la que el presidente de EEUU recordó que el objetivo de los gobiernos es mejorar la vida de sus ciudadanos y alertó del riesgo de perder una generación debido al elevado paro juvenil. "Tenemos que garantizar que no perdemos una generación que puede que no sea nunca recuperada desde el punto de vista de su trayectoria laboral", manifestó Obama. La canciller alemana, Angela Merkel, consideró un honor recibir a Obama ante la Puerta de Brandeburgo. "La puerta de Brandeburgo, cerrada durante décadas y abierta en 1989, es un símbolo de la libertad", dijo Merkel al comienzo de su discurso ante el emblemático monumento.

Merkel que señaló, junto a Obama, que la caída del Muro de Berlín fue posible en buena parte gracias al apoyo de EE.UU., repasó la historia de la Puerta de Brandeburgo y recordó cómo hace 60 años ésta fue uno de los escenarios de la revuelta popular contra el régimen de la República Democrática Alemana (RDA) que fue aplastada por los tanques soviéticos. "La gente gritaba: 'Queremos ser libres'. La protesta fue aplastada por los tanques soviéticos, pero el anhelo de libertad se mantuvo y dio sus frutos en 1989 con la caída del muro de Berlín", recordó.
La canciller también rememoró el célebre discurso de John F. Kennedy desde el Ayuntamiento de Schöneberg y el de Ronald Reagan, en 1987, frente a la Puerta de Brandeburgo, pidiéndole a Mijáil Gorbachov, entonces líder de la ya extinta Unión Soviética, que derribara el Muro de Berlín.

Otros arsenales

Los otros países con armas nucleares son China, India, Pakistán e Israel. El informe de SIPRI señala la posibilidad de que Corea del Norte disponga de entre 6 y 8 cabezas nucleares. El 8 de abril de 2010 Rusia y Estados Unidos firmaron el tratado START III, que establece que ambos países deben reducir en un plazo de siete años sus ojivas atómicas desplegadas hasta un máximo de 1.500, aunque el acuerdo no afecta a las cabezas nucleares almacenadas.

Esta cifra supone una reducción respecto a la acordada entre los dos países cuando suscribieron en mayo de 2002 el Tratado sobre Reducciones Ofensivas Estratégicas, que limitaba a un margen de 1.700-2.200 las cabezas nucleares de ambos países a finales de 2012. El tratado START III determina también que el número de misiles balísticos que transportan ojivas nucleares deberá ser recortado hasta un máximo de 800.
Además, limita a 700 el número de misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos estratégicos en submarinos y aviones bombarderos estratégicos equipados con armamento nuclear que puede tener cada parte.