Reforma migratoria en EE.UU., la promesa de Obama se debilita

Análisis sobre el aplazamiento indefinido de la votación sobre el proyecto de ley que planea darle ciudadanía a 11 millones de indocumentados.

John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Los defensores de la reforma migratoria en EE.UU. recibieron un duro golpe este miércoles, cuando el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, reveló que esta instancia nunca votará sobre el proyecto de reforma a la ley de inmigración, que fue aprobado por el Senado en junio. En una conferencia de prensa, Boehner dijo que "la idea de que vamos a aceptar un proyecto de ley de 1.300 páginas que nadie ha leído, que es lo que hizo el Senado, no va a suceder en la Cámara."

Boehner anunció en 2012 estuvo dedicado a trabajar en la reforma, después de que los demócratas ganaron las elecciones presidenciales y los votantes hispanos votaron abrumadoramente por el presidente Obama. En esos comicios, el candidato republicano Mitt Romney sólo logró 27% del voto hispano. En una entrevista con ABC News la semana después de las elecciones, Boehner dijo: "creo que un enfoque integral es necesario desde hace tiempo. Yo estoy seguro de que el presidente, yo mismo, y otros pueden encontrar el terreno común para hacerse cargo de este tema de una vez por todas". Sin embargo, el miércoles afirmó que "quiere un enfoque gradual y basado en el sentido común."

Una serie de proyectos de ley sobre inmigración han pasado en el Comité Judicial de la Cámara (la mayoría de ellos se centran en la seguridad fronteriza y la aplicación), pero los líderes del Partido Republicano no han programado ningún voto en la Cámara a favor de esas iniciativas. Los demócratas y partidarios de la reforma migratoria sostienen que el proyecto de ley del Senado se aprobaría si se sometiera a votación hoy en la Cámara, porque la mayoría de los miembros demócratas y tres miembros republicanos lo apoyan. Pero, después de escuchar las declaraciones de Boehner, parece que la medida no tendrá la oportunidad, al menos durante 2013.

El cierre de la puerta a la reforma migratoria era de esperarse porque la semana pasada, el líder de la mayoría del partido Republicano, Kevin McCarthy, anunció que no hay suficiente tiempo este año para las votaciones sobre la reforma migratoria. No obstante, Boehner informó que el presidente del Comité Judicial, Bob Goodlatte, está trabajando con los republicanos y los demócratas "en un conjunto de principios que nos ayudarán a guiarnos a medida que tratamos con este tema."

Cuando se le preguntó si los Republicanos de la Cámara están aplazando tanto la votación de la reforma para concentrarse en su intento por debilitar la reforma sanitaria conocida como Obamacare, Boehner sostuvo que esa no era su razón: "Esto se trata de intentar hacer la reforma de una manera que el pueblo estadounidense y nuestros miembros puedan absorber", dijo. "Hay cientos de temas que se ocupan de la reforma de inmigración. Y nosotros tenemos que tratar con ellos con sentido común.”

Un grupo vital de los conservadores que forma parte de la Cámara se oponen firmemente a cualquier medida que proporcione un camino a la ciudadanía o estatus legal para los 11 millones de trabajadores sin papeles en Estados Unidos, lo cual es a su vez el objetivo principal del proyecto de ley aprobado por el Senado. Hasta el momento, ninguna de las propuestas de estos republicanos se refiere a este tema, pero los opositores temen que cualquier negociación con el Senado aumentaría la presión sobre los republicanos de la Cámara frente a las cuestiones de ciudadanía.

Puede ser que la declaración de Boehner este miércoles, declarando que no se harán conversaciones con el Senado sobre su proyecto de ley, tenga la intención de acallar esas preocupaciones. Si Boehner realmente quería decir que los republicanos "siempre" van a rechazar el proyecto de ley del Senado, parece que el camino hacia una reforma migratoria comprehensiva será muy difícil y muy largo.