Registran fuerte explosión cerca a embajada de EE.UU. en Afganistán

Al menos ocho civiles fallecieron en el ataque perpetrado además junto a la Corte Suprema en Kabul.

Un miembro de las fuerzas de seguridad afganas inspecciona el lugar donde se produjo un ataque de un comando insurgente contra el aeropuerto de Kabul en Afganistán./ EFE
Un miembro de las fuerzas de seguridad afganas inspecciona el lugar donde se produjo un ataque de un comando insurgente contra el aeropuerto de Kabul en Afganistán./ EFE

Al menos ocho civiles murieron y veinte resultaron heridos este martes después de que un atacante suicida detonó una carga explosiva junto a un autobús destinado a empleados de la Corte Suprema en Kabul, informó a Efe una fuente policial.

El atacante viajaba en un carro y activó los explosivos hacia el área capitalina de Masoud Square, muy cerca de la embajada de Estados Unidos, según afirmó el subjefe de la policía de Kabul, Dawood Amin.

Un portavoz del Ministerio afgano de Interior, Mohamed Nazir Danish, detalló a Efe que entre los fallecidos había una mujer y que la policía está haciendo lo posible por trasladar a los heridos al hospital más cercano.

Este es el segundo ataque de esta envergadura que realizan los insurgentes esta semana en la capital afgana, después del perpetrado el lunes por un comando talibán contra el aeropuerto capitalino, en el que fallecieron los siete atacantes.

Los atentados suicidas, junto con los artefactos explosivos improvisados, son los métodos más recurrentes de los talibanes para golpear a las fuerzas afganas e internacionales, aunque en la práctica causan un elevado número de víctimas civiles.

Según hizo público este martes la misión de la ONU en Afganistán, UNAMA, la guerra afgana causó en los primeros cinco meses del año 2.499 víctimas civiles, lo que supuso un 24 % más respecto al mismo período del año anterior.

En Afganistán está en marcha el proceso de repliegue de las tropas internacionales, que debe concluir en 2014 si se cumplen los plazos previstos de acuerdo con un calendario que no ha detenido la violencia en el país.