Regreso a clases tras la tragedia

Las escuelas en Estados Unidos intentan disminuir el golpe de la masacre de 27 personas -20 niños- incrementando las medidas de seguridad y las jornadas recreativas.

Estados Unidos intenta regresar a la normalidad después del duro golpe del viernes, con la masacre de 27 personas -20 niños- en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, Connecticut. A nivel político, la disposición mostrada por el presidente Barack Obama sobre la necesidad de trabajar en el control de armas abre un nuevo capítulo de debate entre demócratas y republicanos, pero a nivel cotidiano la educación debe continuar y los niños tienen que regresar a la escuela.

Tras el ataque del viernes, diversas escuelas estatales –no sólo en Connecticut- suspendieron la jornada. Sin embargo, las clases ya están regresando a la normalidad, incluso para los estudiantes de Sandy Hook. Dado el impacto psicológico que generó la matanza perpetrada por el joven Adam Lanza, las directivas de la primaria decidieron mudarse transitoriamente al pueblo vecino de Monroe, donde una antigua escuela tiene una sede que estaba en desuso. Son los intentos para regresas paso a paso la vida cotidiana.

La medidas en favor de los niños no solamente fueron tomadas en Connecticut. En Boston, las escuelas primarias se unieron para pedir a las autoridades aumentar las visitas de vigilancia a sus instalaciones. En Nueva York, la presencia de guardias aumentó, así como el control de entrada a los colegios en los que se está exigiendo documentación a los visitantes. En Chicago, se pusieron en marcha simulacros de encierro para establecer pasos a seguir.

Estados Unidos intenta reponerse de esta manera del luto. Citado por ‘The New York Times’, el superintendente de escuelas de Denver, Tom Boasberg, indicó que los colegios ya cuentan con intercomunicadores y cámaras de seguridad en las principales puertas de las instalaciones, pero no está de acuerdo con que los centros educativos se conviertan en “bunkers policiales”.

En el Kent Elementary School de Boston, el director Jason Gallagher, pidió a los profesores no tocar el tema de la masacre de Sandy Hook con los estudiantes de kínder hasta tercer grado. Si los alumnos preguntan por los hechos, entonces deben preguntar a los niños cómo ven lo que pasó y orientarlos para que estén tranquilos. Estas son las formas que la nación toma para evadir traumas mientras las clases se normalizan.

En Newtown decenas de familias han hecho de las entradas de sus casas altares en honor a las víctimas. Por ahora, por disposición del gobierno local, no habrá clases en la escuela, pero los alumnos podrán asistir a jugar con sus compañeros o a charlar con los profesores. Es posible que el martes, los profesores retomen sus clases tratando de pensar que nada ha pasado.

 

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