‘Relaciones binacionales, en un momento óptimo’

La ministra de Defensa de Ecuador, María Fernanda Espinosa, destaca la actual cooperación en materia de defensa y seguridad entre su gobierno y el de Colombia.

Antes de ser ministra de Defensa, María Fernanda Espinosa fue canciller de Ecuador en el año 2007. / Andrés Torres - El Espectador
Antes de ser ministra de Defensa, María Fernanda Espinosa fue canciller de Ecuador en el año 2007. / Andrés Torres - El Espectador

La ministra de Defensa de Ecuador, María Fernanda Espinosa, estuvo en Bogotá, acudió a una reunión pactada con su homólogo colombiano, Juan Carlos Pinzón, en la que estaría sobre la mesa una buena lista de temas. Cooperación en defensa y seguridad, programas de atención a las comunidades fronterizas, intercambio de información, todo esto hizo parte de la agenda en la que Espinosa también reservó un espacio para hablarle a su colega sobre el programa de inclusión de género que su país lleva a cabo dentro de las Fuerzas Armadas, un tema que señala como fundamental.

La ministra Espinosa sabe que hay una tarea enorme por hacer: en su país sólo hay 833 mujeres que integran la tropa y 352 que tienen algún rango oficial. “Menos del 2% de nuestras fuerzas está compuesto por mujeres y esto nos indica la necesidad de crear programas de inclusión de género”, afirma, y recalca que en Colombia el índice es incluso menor.

En medio de su visita, María Fernanda Espinosa recibió a El Espectador. Destacó que las relaciones de los dos gobiernos pasan por un excelente momento, que el bombardeo al campamento de Raúl Reyes no se ha olvidado pero está superado, y que los trabajos conjuntos han sido importantes, sobre todo en las zonas de frontera. También asegura, frente al tema de algún tipo de regularización de las drogas, que es algo que “corresponde discutir”.

¿En qué temas están trabajando los dos ministerios de Defensa en este momento?

Hay que ir al mismo ritmo que marca nuestro plan operativo conjunto, que ha surgido de estos años de trabajo, y también de acuerdos muy concretos que surgieron del gabinete binacional que tuvimos en Tulcán el 10 de diciembre. Tenemos una hoja de ruta, la agenda es amplia, pero básicamente se refiere a un trabajo cooperativo en materia de defensa y seguridad de ambos países.

¿Cómo es ese trabajo conjunto?

En los temas de seguridad fronteriza hemos avanzado muchísimo. Evidentemente, esto depende de un intercambio de información oportuna y de coordinación en las operaciones. También, básicamente, en acciones cívicas en temas importantes como el manejo de desastres, un tema muy importante para nosotros, y todo lo que tiene que ver con derecho internacional humanitario y refugiados. Ya a finales de febrero tuvimos una reunión de la Combifrón, la Comisión Binacional Fronteriza, para actualizar la cartilla de seguridad que compartimos ambos países. Esto incluye desde narcotráfico hasta minería ilegal, tráfico de personas y pesca en las zonas de límite marítimo.

Todos estos avances vienen después de una época difícil entre los dos gobiernos por el bombardeo al campamento de ‘Raúl Reyes’. ¿Ya está totalmente superado el incidente?

Evidentemente, un evento como ese es difícil de olvidar, está en la memoria de los ecuatorianos y de nuestro gobierno. Para nosotros es una crisis absolutamente superada y ahora estamos mirando al futuro con una relación que está en un momento óptimo. Ahora estamos centrados en combatir de manera coordinada el crimen transnacional organizado, en el intercambio de culturas y en la potenciación de nuestras relaciones económicas. A esto se suma además un proceso cada vez más activo de cooperación en el marco de la región, de Unasur y del Consejo de Defensa Suramericana.

En el marco de Unasur se ha hablado de defensa común. ¿Cómo ha avanzado ese proyecto?

La cooperación regional tiene resultados muy concretos. Por ejemplo, en el espacio de la Comunidad Andina hemos acordado una normativa que nos permita operar de manera conjunta para combatir la minería ilegal. En el seno de Unasur, el Consejo Suramericano de Defensa tiene todo un plan de trabajo interesante que abarca desde compartir información sobre gasto militar hasta un centro de estudios estratégicos de la defensa, que está funcionando en este momento en Buenos Aires y que alimenta la toma de decisiones en materia de defensa a nivel regional con estudios muy refinados sobre seguridad y defensa. Ecuador está promoviendo ahora la creación de una escuela de defensa suramericana, para aprovechar la capacidad de nuestros países en formación y capacitación, e intercambiar conocimientos y buenas prácticas.

¿Qué piensa de la propuesta de algunos presidentes del hemisferio, Santos incluido, de legalizar ciertas sustancias y cambiar el foco de la lucha contra las drogas?

Pienso que son temas que corresponde discutir. Evidentemente, el narcotráfico es un crimen que afecta a todos los países del mundo, a los que producen y a los que consumen. Aquí deberíamos tener un diálogo franco, genuino, un diálogo para discutir de manera transparente y honesta este asunto. Es una cuestión interdisciplinaria que abarca temas económicos, de salud pública y que debe ser discutida al más alto nivel para que puedan tomarse las decisiones más adecuadas.

En la Corte Internacional de Justicia hace curso una demanda de Ecuador contra Colombia por el uso de glifosato. ¿Es un tema constante entre los dos gobiernos?

Es un tema que se está ventilando en la Corte de La Haya. Nosotros estamos esperando su pronunciamiento, pero mientras tanto nuestra agenda bilateral es tremendamente rica, tremendamente exigente. Los compromisos son enormes.

Temas relacionados