Remezón por Brexit no cesa

¿Por qué la Unión Europea quiere que el Reino Unido se vaya cuanto antes? Semana de reuniones de alto nivel para pactar el divorcio.

En 2014, Escocia votó por permanecer en el Reino Unido. El Brexit alteró la política interna. Hay sombras de división. / EFE
En 2014, Escocia votó por permanecer en el Reino Unido. El Brexit alteró la política interna. Hay sombras de división. / EFE

Siguen las réplicas por el terremoto político que desató el retiro del Reino Unido de la Unión Europea. Durante los próximos días habrá una cadena de reuniones, previas a la cumbre el martes y miércoles. Los ministros de Relaciones Exteriores de los seis socios fundadores de la UE (Alemania, Francia, Italia, Luxemburgo, Holanda y Bélgica) se reunieron en Berlín todavía impactados por un resultado que pocos esperaban, pero con un mensaje contundente: le exigieron a Londres que se siente cuanto antes a negociar los términos de su salida.

Los principales grupos políticos de la Eurocámara también tienen afán y redactaron una resolución conjunta, que se votará el martes en un pleno extraordinario convocado para abordar el Brexit. En ella le piden a Cameron que notifique durante la cumbre la decisión para activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, algo imprescindible para iniciar el proceso de retirada.

La canciller alemana, Ángela Merkel, citó para hoy al francés François Hollande, el italiano Matteo Renzi y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. Los grandes socios de la Unión Europea quieren presionar a Londres para negociar cuanto antes el retiro. “Debemos evitar que se alargue innecesariamente la incertidumbre”, explicó el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Hoy también se espera la llegada del secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, que se reunirá con la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y viajará a Londres para un encuentro con el titular británico de Exteriores, Philip Hammond.

De acuerdo con analistas británicos, la urgencia de la Unión Europea para concretar el divorcio del Reino Unido se debe al mensaje urgente que deben enviar. “El temor en Bruselas, más allá de las turbulencias en los mercados, es que el Brexit abra una etapa de incertidumbre política con potenciales referendos en los países en los que el populismo tiene más músculo”, escribía el analista Claudi Pérez en el diario El País.

Y agregaba: “En Bruselas se teme ahora tanto el contagio en los mercados como el contagio político si los partidos euroescépticos, al alza en varios países, copian el precedente británico. Tanto las instituciones europeas como los principales líderes del continente salieron como un vendaval para tratar de minimizar ese riesgo con un mensaje de unidad de los veintisiete, que ya difícilmente volverán a ser veintiocho tras el referéndum. Y con el deseo de negociar cuanto antes la salida del club del Reino Unido”. Serán días intensos de cara a una cumbre histórica, cuyas prioridades se vieron alteradas por el resultado del refrendo.

¿Escocia se quiere ir?

Y si en el bloque europeo el remezón apenas comienza, en el Reino Unido las cosas no son fáciles. La jefa del gobierno de Escocia, Nicola Sturgeon, aseguró que “el Reino Unido que Escocia votó en 2014 ya no existe”. La líder abrió la posibilidad de un segundo referendo de independencia, que, de acuerdo con encuestas, tiene el respaldo del 52 % de escoceses. La opción crece.

Sturgeon anunció que pedirá conversar directamente con Bruselas y otros estados miembros para “proteger el lugar de Escocia” en el bloque europeo, después de que los escoceses apoyaran masivamente seguir en la Unión Europea, desmarcándose del conjunto del país. Irlanda del Norte, que vive un frágil proceso de paz, es el otro frente regional que se le abre a Londres. Suya es la única frontera terrestre británica con la UE, con Irlanda, por lo que habría que reinstaurar los controles fronterizos y eso podría provocar tensiones. El líder unionista Ian Paisley Jr. sugirió a sus seguidores hacerse con el pasaporte irlandés.